Sobre fugas, política y oportunismos

No es esta clase de hechos la que mejor a uno le sienta tratar. Me refiero a los hechos “policiales” de implicancias políticas y de tratamientos mediáticos conspirativos, con aires de operación o de montaje. Acontecimientos como el caso Nisman, por ejemplo, o como este último ocurrido y al que voy a referirme: la fuga del penal de General Alvear de los tres condenados por el caso del triple crimen vinculado al tráfico de efedrina, Schillaci y los hermanos Lanatta.

El baño de realidad le llegó rápido a María Eugenia Vidal. Más allá de sus sonrisas y sus frecuentes frases que parecen sacadas de un cuento de los hermanos Grimm, gobernar una provincia tiene ese no sé qué, viste. Hay que administrar, gestionar, dialogar, consensuar, negociar, que no se te escapen tres reos peligrosos de cárceles de máxima seguridad, entre otras cosas. Cosas que no se arreglan con palabras edulcoradas y cara de circunstancia. La Gobernadora está aprendiendo eso, y en un curso acelerado. 
Como conocemos a Macri, nada nos sorprende en verdad. Lo sabemos capaz de arremetidas violentas contra las instituciones, capaz de reprimir trabajadores sin detenerse siquiera a pensarlo. Lo sabemos capaz de destruir nuestros salarios, de devaluar nuestra moneda, de avergonzar a nuestro país en cumbres latinoamericanas. Lo sabemos capaz de acomodar la justicia a su conveniencia, claro, si ya lo ha hecho. 
Muchos han expresado su sorpresa ante el gabinete de funcionarios que anunció Mauricio Macri, presidente de todos los argentinos. Hay, sobre todo y naturalmente, un descontento explícito en aquellos que no lo votaron, que son casi la mitad de los electores.
Con una coordinación pocas veces vista, el oficialismo saliente y el entrante avalaron un nuevo aumento del boleto del transporte público de pasajeros en el Partido de General Pueyrredon.
Llegamos. Ya está. Enfrentaremos por primera vez en nuestra historia un balotaje. Casi hubo uno en 2003, como recordarán, pero Menem se bajó y la elección quedó sin efecto, proclamándose presidente a Nestor Kirchner.
Cuando Macri, allá en el balotaje por la jefatura de gobierno de CABA, hizo un intento por hablar bien -o no tan mal- de algunas de las políticas más emblemáticas del kirchnerismo, como la estatización de YPF y Aerolíneas Argentinas o la Asignación Universal por Hijo, fue abucheado por el tumulto de simpatizantes y globos PRO que se encontraban en los festejos del triunfo de Larreta.
Tenía muchas cosas pensadas, cocinadas despacito en el caldo de los pensamientos que se han ido sucediendo desde el domingo a la noche. Había imaginado varios comienzos para esta nota, pero después leí por ahí que el Intendente electo del Partido de General Pueyrredon, Carlos Fernando Arroyo, piensa ceder los nuevos Polideportivos barriales a clubes. Y en este anuncio privatizador se refleja el futuro inmediato del que hablábamos quienes no lo votamos.