Rodríguez Saá se suma al Frente ¿Renovador?
Renovador: que se renueva. Renovar: cambiar una cosa vieja o sin validez por otra nueva. Restaurar, remozar, modernizar. Ésas son dos definiciones que Google ofrece sobre dicho término. Pero si aplicamos esa palabra a la política, podremos ver sin sorpresa que la realidad asesina a todos los vocablos derivados de “renovar”, sobre todo si focalizamos el análisis semántico en el Frente Renovador. Allí podremos observar como pierde su validez conceptual y significa cualquier otra cosa menos “cambiar una cosa vieja” por otra nueva. El Frente Renovador lleva en su nombre una combinación de letras que no acompañan el significado de los diccionarios. Es como cuando a Carlos Gardel le decían “El Mudo”. Leer más

“Luchar por la igualdad siempre que las diferencias nos discriminen, luchar por las diferencias siempre que la igualdad nos descaracterice” BoaVentura De Sousa Santos.
A tiros. Lo mataron a tiros, después de dar misa. Lo mataron porque les molestaba, porque representaba con su voz y sus acciones al pueblo oprimido, a los necesitados de siempre, a los que durante años estaban debajo de la suela de las botas, despreciados por los poderosos. Lo mataron porque en la vida se elige y él eligió a los pobres. Puso el cuerpo, el alma en la que creía y dio todo, hasta lo que no tenía.
Hay cuestiones que creemos que ni siquiera deben ser discutidas, que vamos a estar de acuerdo tácitamente. El agua moja, los bizcochitos de grasa engordan. O, si se quiere, Gandhi es bueno, Hitler es malo… ah, no, momento. Reveamos esto último.
No cabe ninguna duda de que las torturas y los malos tratos aplicados contra aquellas personas a las que el Estado decidió privar de su libertad, cometidas por agentes que supuestamente deberían encargarse de su seguridad y custodia, constituyen unas de las más graves afrentas contra los derechos humanos. No me refiero tan solo a la tortura producida con fines de investigación criminal sino, muy en especial, a aquella aplicada sistemáticamente como método de control, sujeción, disciplina y humillación dentro de las instituciones de encierro.
A veces se saca una auto foto, de esas que la globalización que te roba hasta las palabras llama ‘selfie’, a veces mete la pata como si entrenara para ello y dice que a las chicas les gustan los piropos aunque digan que no, aunque el supuesto piropo roce la ofensa. Y lo dice cuando hay una campaña nacional contra el machismo, donde uno de sus puntos clave pide no faltarle el respeto verbalmente a la mujer. Parece que tiene poco tacto o que va a destiempo, parece.
(Por Pablo Pejlatowicz *) Los “linchamientos” o “intentos de linchamiento” producidos en las últimas semanas pronto desaparecerán de la agenda de los medios de comunicación, pero quedará un sinsabor en la sociedad por una legitimación discursiva de la violencia que presupone un rechazo a presupuestos sociales básicos, que luego deberán reconstruirse.
(Por Irene Victoria Massimino y Karina Andrade*) Hace algunos días la Agencia de Noticias del Poder Judicial (CIJ) informó que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 dio finalmente a conocer los fundamentos de la sentencia que había dictado el 23 de diciembre pasado, mediante la cual absolvió a todos los acusados en el marco de la famosa causa sobre “Coimas en el Senado;” causa en la que se investigó el presunto pago de sobornos en el ámbito del Senado de la Nación, durante abril de 2000, para lograr la aprobación de la ley 25.250. Pues bien, si queremos saber por qué todos fueron absueltos debemos leer nada más ni nada menos que 2697 páginas.
Este martes, en Buenos Aires, sobre las tablas del Teatro Broadway, se respiraba un aire conocido, plagado de recuerdos, de voces, de triunfos retumbantes y derrotas estrepitosas. Se respiraba un aire rancio. Un deja vú simple con ínfulas de noticia fresca.
La nota debería comenzar con alguien pidiendo, a voz en cuello, “¿Un psicólogo en la sala?”, porque las tapas que Jorge Fontevecchia le dedica a la Presidenta en la revista Noticias, dan para mucho más que para un simple análisis político. Pero no poseo las herramientas necesarias para abordar esas imágenes y sus títulos desde una arista psicoanalítica, apenas puedo pensarlas desde la óptica en que siempre intento proponer, con mayor o menor éxito, algunos debates por aquí.