De levantar con ambas manos un cartel que rezaba una consigna que ha marcado la política de la última década, a ser la figurita más mostrada y mentir usando las mismas palabras de molde del diario cuyo dueño adquirió con torturas y amenazas Papel Prensa. El cartelito era simple, decía “Clarín Miente”, las manos que lo elevaban gustosas en el aire eran las de Hugo Moyano, claro. Nada más buchón que el archivo fresco del pasado reciente. Luego, cuando se puso la camiseta opositora, porque sus extorsiones al gobierno ya habían perdido efecto, en un programa de TN, mientras convocaba al paro nacional de camioneros, Moyano dijo, con sonrisas cómplices: “Clarín mentía”. Leer más