Sanz sigue complicado para llevar la UCR a la provincia de Buenos Aires
El senador nacional Ernesto Sanz, titular del Comité Nacional de la UCR, está atravesando por un mal momento en la Provincia de Buenos Aires, al haber desaprovechado la oportunidad que se le presentó durante este verano de quedarse con el apoyo de por lo menos la mitad de la UCR provincial. En septiembre próximo hay internas en la franja pero ninguno de los grupos en disputa, ni el alfonsinismo, ni los renovadores, miran con agrado al senador por Mendoza.
Hasta enero de este año, Sanz podría haber conseguido el apoyo de sectores renovadores, como los que encabeza el vicepresidente de la UCR provincial, Sergio Panella, el alfonsinimo histórico, representado por el ex titular del Comité Provincia, Daniel Salvador, o el fuerte armado que aún mantiene el ex senador Leopoldo Moreau, en especial en el conurbano bonaerense.
Al día de hoy la realidad es que Salvador y sus amigos se distanciaron hace unas cuantas semanas de Sanz, por el lado de Moreau hay “neutralidad”, y Panella se alejó del mendocino privilegiando el proyecto de dar pelea por la intendencia platense en el 2015: “vamos a ser amplísimo tanto para dentro la UCR como para otros fuerzas de la Ciudad”, dice el ex legislador provincial.
Por estas horas algunos operadores de Sanz en territorio bonaerense buscan rearmar una fuerza interna “al menos para una negociación más pareja para la interna de septiembre”, pero los ex aliados ni siquiera les atienden el teléfono.
Entre varios de los renovadores dicen que “Sanz nunca se definió, y la verdad que no demuestra voluntad de dar pelea. Hizo una declaración aislada en Salta o en Jujuy diciendo que iba a ser candidato en 2015 pero ya sabemos que la derecha para esa postulación la tiene Julio Cobos, así que pelear por pelear no tiene sentido”.
Hasta ahora es una incógnita lo que pueda suceder en septiembre con la renovación de autoridades partidarias bonaerenses en la UCR. Hasta ahora el centenario partido en territorio provincial está conducido por el diputado Ricardo Alfonsín, y uno de sus hombres, el diputado provincial Alejandro Armendáriz, es el presidente. De todos modos renovadores e históricos alfonsinistas como Salvardor buscarían dar pelea interna, pero con nula relación con Sanz.
