Cuando retuvieron la Fragata Libertad en Ghana, él propuso poner alcancías en las esquinas y juntar dinero para pagarle a los acreedores y recuperar el buque. Nunca criticó la deuda que se tenía con esos ‘acreedores’, ni cómo se había llegado a deber, ni habló de quienes se habían endeudado, en primera instancia. Ni llamó buitres a los fondos que venían a embargarnos, claro. Ahora dijo que el fallo contra la Argentina “es el logro de tanta improvisación y tantos cambios” del equipo económico del gobierno nacional. No dijo que la deuda comenzó después del golpe del ’55, no explicó como las dictaduras genocidas engrosaron la deuda en el exterior, ni habló de Alfonsín, Menem y De la Rúa, que acrecentaron el monto en miles de millones, ni del Blindaje, ni del Megacanje de Sturzenegger, no. La culpa es de este gobierno que no tomó deuda, y que, por el contrario, está pagándola. Leer más