Autorizan al represor Scilingo a salir de prisión

scilingoLa Audiencia Nacional de España le concedió un permiso para dejar por seis días el penal español donde cumple sentencia por los «Vuelos de la Muerte».

La Audiencia Nacional le concedió un permiso para dejar por seis días el penal español donde cumple sentencia por los «Vuelos de la Muerte».

El represor Adolfo Scilingo, condenado en España por su participación en los “Vuelos de la Muerte”, obtuvo el viernes pasado un permiso de la Audiencia Nacional de ese país para salir durante seis días de la cárcel de Alcalá de Henares, donde cumple la pena de más de mil años de prisión por su participación en los delitos de lesa humanidad. El beneficio aún no está firme y puede ser apelado por la fiscalía.

El marino, miembro del Grupo de Tareas de la ESMA en la última dictadura, confesó públicamente su participación en los “Vuelos de la Muerte” al periodista Horacio Verbitsky. En 1997, viajó e a España a dar una entrevista televisiva y fue detenido por el juez Baltasar Garzón en el marco del juicio en Madrid de los delitos cometidos en Argentina. Diez años después, en 2007, el Tribunal Supremo de España confirmó una condena de 1084 años para Scilingo por su participación en 30 muertes, 265 detenciones ilegales y un caso comprobado de tortura.

Pese a la extensión de su condena, la justicia le fijó un límite de 25 años, por lo que terminará de cumplir su pena en abril de 2026. Según la ley española, tiene el derecho de permanecer 36 días fuera de la prisión en el año. Además, el año que viene estaría en condiciones de solicitar el beneficio de la libertad condicional.

Según informó la agencia Europa Press, es el cuarto pedido de salidas transitorias que realiza el represor. El juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, valoró la «antigüedad» de los hechos por los que fue condenado y que haya cumplido la mitad de su condena. Aunque tuvo algunos reparos, al entender que los hechos por los que está condenado son de «especial gravedad», «especialmente violentos» y con «ensañamiento».

Scilingo recibió el beneficio a pesar de que las autoridades penales señalaron que existe «un riesgo de quebrantamiento de un 85 por ciento». Preocupado por ese dato, el juez pidió más información, y la respuesta fue que la única vinculación familiar que le queda es su esposa y que los bienes materiales con los que cuentan son escasos. «No parece probable que tenga la intención ni la capacidad para sustraerse de la acción de la justicia española», señalaron.

La autorización del juez no se aplicará todavía ya que la fiscalía, que se opuso a la liberación, puede apelar ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Para el Ministerio Público español, la justicia debería tener en cuenta sobre todo «la peculiar trayectoria delictiva, la personalidad anómala del interno y el probable quebrantamiento de la condena».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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