Juzgan a ex subcomisario de la Federal por encubrir a un apropiador

porcelSe trata de Adolfo Osvaldo Porcel acusado de fraguar un allanamiento en el que se intentaba obtener material genética para un cotejo de ADN y la restitución de identidad de Pedro Sandoval Fontana.

El subcomisario de la Policía Federal, Adolfo Osvaldo Porcel se sentará hoy ante el Tribunal Oral Federal Nº 5 de San Martín para rendir cuentas por tratar de encubrir la verdadera identidad de un nieto apropiado durante la última dictadura cívico militar. En la audiencia declarará el nieto restituido Pedro Sandoval Fontana. Por la tarde, se espera que se dé a conocer el veredicto.
El juicio será corto: una sola audiencia y menos de diez testigos. Porcel está acusado de encubrir a el ex-agente de inteligencia de la Gendarmería Nacional Víctor Rei apropiador de Pedro Sandoval Fontana. Se cree que fraguó el allanamiento ordenado por la Justicia Federal para obtener la muestra genética necesaria para el cotejo de ADN del nieto apropiado y así poder determinar su verdadera identidad.
Por el estrado, además de Pedro, pasaran su ex novia, Paula Tamara Villar, que estuvo presente en el allanamiento; también el padre de ella, Pedro Villar. Alejandro Antonio Ladra y Daniel Vergara, personal civil y suboficial de la Policía Federal, que participaron del operativo y que ya fueron sobreseídos en esta causa, también deberán declarar, igual que personal del Banco Nacional de Datos Genéticos.
El caso
Alejandro Rei no era Alejandro Rei. Así lo habían llamado sus apropiadores. Sus verdaderos padres, Liliana Clelia Fontana Deharbe y de Pedro Fabián Sandoval, habían sido secuestrados y desaparecidos el 1 de julio de 1977. Por entonces, Liliana llevaba un embarazo de dos meses y medio.
Por lo que se pudo reconstruir, la pareja estuvo secuestrada en el centro clandestino de detención Club Atlético. Ese que funcionó en el viejo edificio de aprovisionamiento de la Policía Federal, en pleno corazón del a Capital. El mismo que soterraron cuando la dictadura emprendió las obras de la Autopista 25 de mayo. Por ese centro clandestino pasaron varias embarazadas y se ha comprobado que los bebés nacieron a término y fueron apropiados. Por testimonios de sobrevivientes pudo saberse que en enero de 1978 nació el hijo de Liliana y Pedro.
La búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo dio con la pista de que el nieto apropiado podía estar en manos del ex-agente de inteligencia de la Gendarmería Nacional Víctor Rei. Como en cada caso, se impulsaron las denuncias judiciales para avanzar en la restitución de la identidad del chico. Pero él se negó a hacerse los análisis de forma voluntaria.
Por eso, la jueza María Servini de Cubría ordenó el allanamiento a la casa del nieto apropiado para incautar objetos personales y de ellos extraer muestras de ADN. El subcomisario Adolfo Osvaldo Porcel estuvo a cargo de este allanamiento. Se probó que el operativo se hizo con irregularidades: sin los testigos exigidos por la ley y que el joven y su novia fueron quienes indicaron a la Policía qué objetos debían llevarse. Un cepillo de dientes, dos fundas de almohada y una sábana fueron analizados y la pruebas dieron negativas. La justicia comprobó después que ninguno de esos elementos tenía ADN de Pedro.
En un nuevo allanamiento se pudo tomar la muestra de ADN del nieto apropiado. El 14 de julio de 2006, Alejandro Rei dejo de ser Alejandro Rei y recuperó su identidad: Pedro Sandoval Fontana.

Apropiador condenado
La causa que llega hoy a juicio oral comenzó después de que Víctor Rei fuera condenado a 16 años de prisión por la apropiación de Pedro. En ese juicio quedó en evidencia que las irregularidades en el allanamiento fueron responsabilidad de Porcel y que lo hizo con la intención de encubrir al apropiador. Abuelas de Plaza de Mayo y el fiscal Martín Niklison pidieron que se investiguen “las motivaciones” del entonces subcomisario para falsear el acta de aquel primer allanamiento.
Como consecuencia de este caso, se creó el Grupo Especial de Asistencia Judicial que funciona actualmente en la órbita de la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio de Seguridad de la Nación, que tiene por fin realizar este tipo de allanamientos con personal de las fuerzas de seguridad especialmente capacitado.
La audiencia única del juicio contra Porcel se hará en los tribunales de San Martín en Intendente Ballester 3853.