No lo creí a la primera, de verdad. Necesité de tres segundos para recordar cuánto había cambiado todo y en qué poco tiempo para poder asimilar lo que estaba leyendo. Querían detener a Hebe. Un jueves, justo. Era demasiado horrible para ser real. Pero la estabilidad de lo real está sobrevalorada, sobre todo en nuestro país. Era así: quería detener a Hebe por no ir a declarar. Ya sé, ya sé… Macri tampoco fue a declarar varias veces y no pasó nada. Si, ya sé que a Niembro no lo citó ningún juez y que las joyas en valijas de la vicepresidenta, así como los cientos de miles de pesos que guardaba en su casa, fueron apenas la apostilla de los medios… y ningún fiscal se escandalizó, como a veces algunos estallan y arman causas en otras circunstancias. Ya sé. Por eso, me costó creerlo. Leer más