El gobierno de las cuentas offshore busca deslegitimar la lucha de Trimarco

trimarco3Hace unos días nos enteramos de algo insólito: El gobierno nacional intimó a la Fundación María de los Ángeles Verón a devolver dos terrenos que la administración de Cristina Kirchner le había cedido en comodato para la contención de las víctimas de trata, violencia de género y sus hijos.

Allí Susana Trimarco, madre de Marita Verón y presidenta de la Fundación, había planeado la construcción de un Centro de Desarrollo Materno Infantil y una Casa Educativa Terapéutica, un polideportivo con pileta de natación olímpica, una plaza seca y un jardín con preescolar con capacidad para 118 niños. Además, allí se desarrollarían microemprendimientos de peluquería, cocina, repostería, pintura, corte y confección: opciones, oportunidades de desarrollo laboral para las chicas rescatadas de las redes de trata.
¿Y qué pasó? Bueno, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), ordenó que la ONG “desocupe y restituya los inmuebles en un término de diez días a contar desde la notificación de la medida, bajo apercibimiento de iniciar las acciones legales pertinentes”. Desde ese organismo explicaron que la medida corresponde “a una decisión política del Poder Ejecutivo Nacional de hacer prevalecer el proceso de preservación del patrimonio inmobiliario estatal y la racionalización del espacio físico del mismo, con vistas a su mejor aprovechamiento y utilización”.

La decisión de retirarle los predios cedidos a la Fundación de debió, nos cuenta diligentemente Clarín, a que, “luego de conocerse un informe de la secretaria de Vivienda y Hábitat, que conduce el ex intendente de la capital tucumana Domingo Amaya. El escrito daba cuenta de que el monto pautado para los trabajos es de $ 22,4 millones, y que a principios de diciembre del año pasado se había hecho el primer pago por $ 5,6 millones”, y que “A la fecha, dicho pago no ha sido rendido ni se ha presentado el certificado de inicio de obra”.

Pero en la misma nota de ese medio oligopólico, también podemos leer que Trimarco aseguró que “fui yo misma quien informó al secretario de Vivienda, Domingo Amaya, que la Nación nos había enviado ese dinero antes de que finalice la anterior gestión. Viajé en enero, tras solicitarle una audiencia, para comentarle sobre esa situación y para pedirle su opinión sobre qué hacer con los recursos. Continúan en la cuenta, porque lo enviado era insuficiente para comenzar y garantizar la continuidad de la obra”.

Entonces, ¿por qué intimar a la Fundación, con aviso de posibles acciones legales, a devolver esos predios? Terrenos que, no está de más recordar, pertenecían al Ejército y donde funcionaron centros de detención clandestina. ¿Por qué? Porque lo que el macrismo busca, con un ahínco desgarrador, es ensuciar y deslegitimar a todas las figuras sociales preponderantes que, ellos creen, se acercaron al kirchnerismo. Y ahí cometen el primer error de una extensa e infortunada lista: fue el kirchnerismo el que se acercó a Trimarco, como a Milagro Sala. Las obras que llevaban adelante estas mujeres son previas a la llegada de CFK a la presidencia, trabajaban supliendo el rol del Estado, un Estado que estuvo ausente mucho tiempo y que hoy vuelve a pegar el faltazo a conciencia.

Tratan a Trimarco como a una delincuente, siendo que es ella, solita, quien se enfrenta a la mafia global que desaparece pibas todos los días, las tortura, las viola y las explota sexualmente. Ellos son los delincuentes, ellos y quienes los encubren, no Susana.

Y sí, gran sorpresa para el macrismo y los medios que divulgan extasiados sus desastrosas incursiones políticas: para hacer eso se necesita plata. Mucha. Y el Estado se acercó a la Fundación, cuando estaba conducido por Cristina, entendió eso y obró en consecuencia.

Y es esa mujer, que buscando a su hija se sumergió literalmente en la mierda inmunda de los prostíbulos, que logró rescatar a cientos de chicas y ofrecerles la oportunidad de volver a vivir, de reconstruir los días, uno a uno, conteniéndolas, dándoles techo, comida, ropa, oportunidades. Esa mujer debe darle explicaciones al gobierno encabezado por un tipo con

cuentas en paraísos fiscales. Un tipo que resulta ser amigo de Raúl Martins, famoso proxeneta, además.

Y así no sólo se empeñan en deslegitimarla y deslegitimar su inconmensurable labor, así desguazan la lucha contra la trata de personas. Y a mí me queda la duda, ¿qué buscan, en verdad? ¿Sólo manchar un nombre para, ellos creen, socavar al kirchnerismo, o algo muchísimo peor, como sería desmantelar los andamios de la estructura construída con tanto esfuerzo y dolor para batallar contra el millonario negocio de la esclavitud sexual?

El macrismo se justifica diciendo que el Poder Ejecutivo Nacional quiere “hacer prevalecer el proceso de preservación del patrimonio inmobiliario estatal”, y si esto no fuera algo tan terrible hasta quizá podría hacernos asomar una sonrisa irónica.

Pero parece que mucho no prendió esta agresión a Trimarco y han decidido volver contra Milagro Sala, al menos en estas últimas horas. Parece que hay más gente predispuesta a creer que la líder social de Jujuy, Parlamentaria del Mercosur, presa política desde hace meses, es más susceptible a este tipo de difamaciones que la mamá de Marita.

Y así van a seguir, porque la única política que confía poder aplicar el macrismo es esa: la injuria, la mentira, la calumnia. Y no les ha ido nada mal con eso.

Imagino que las víctimas de este sistema siniestro que se difunde en cadena nacional día y noche, como Susana Trimarco, seguirán haciendo lo que saben, lo que nos enseñan: luchar. Y ese es el dato fundamental que le falta al actual gobierno nacional, lo que no logran interpretar después de todo lo que ha pasado: es imposible vencer a quienes nunca se rinden.

2 comentarios