La buena noticia de la paritaria para las empleadas domésticas
En estos días se firmó la primera paritaria para el personal doméstico. En este acuerdo entre el Ministerio de Trabajo de la Nación, los sindicatos del servicio doméstico y asociaciones civiles patronales del sector, se fijó un incremento salarial que se concretará en dos tramos, siendo el primero del 21% desde este mes, -retroactivo-, y el segundo será del 7%, no acumulativo, a partir del próximo diciembre.
Esto constituye un hecho histórico para nuestro país, que complementa y profundiza los derechos adquiridos en abril de 2013 cuando la presidenta Cristina Kichner promulgó la Ley 26.844, por la cual se creó el régimen laboral que rige actualmente para las empleadas domésticas a las que se les reconocen los mismos derechos que el resto de los trabajadores, como vacaciones pagas, jubilación, licencias por enfermedad, indemnización por despido y una jornada de trabajo de 48 horas semanales como máximo.
Y cada vez que se conquistan derechos se hace historia. Porque esas reivindicaciones laborales son históricas y vienen a saldar deudas históricas. Es por ello que es oportuno corrernos un poco de la campaña electoral y señalar esta muy buena noticia de una paritaria que beneficia a las empleadas domésticas, porque es la profundización de un conjunto de políticas laborales que han puesto a los sectores más postergados en igualdad de condiciones con aquellos otros espacios que ya contaban, como debe ser, con todo lo que el trabajo informal y en negro quita.
El blanqueo de las empleadas domésticas fue un avance fundamental que abrió la puerta a que hoy la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, en la que participan desde el sindicalismo siete gremios del servicio doméstico, -entre ellos la Unión del Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPAC), que es el que más afiliados tiene en todo el país-, pueda discutir su salario con el Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina (SACRA), ya que representa a “las dueñas de casa”, y el EMTRACAP (Empleadores de Trabajadores Comprendidos en el Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares), que es la asociación civil que reúne a profesionales de actividades vinculadas con el servicio doméstico.
Y es desde acá desde donde debemos seguir, desde las mejoras para los sectores mas vulnerables de la sociedad, del cual las empleadas doméstica funcionan como buen ejemplo del avance que hemos vivido en estos años, y del que debemos pararnos para seguir construyendo un país más equitativo. Donde nadie tenga mejores o mas derechos que otro, donde nadie crea que puede negrear a un trabajador o una trabajadora, donde nadie explote a nadie. Para eso todavía falta, pero el camino está marcado, con los trazos profundos que sólo las políticas de estado llevadas adelante con compromiso ideológico pueden dibujar.
