La voz del monstruo

Cuando termina el programa de Reynaldo Sietecase a las 9, siempre que puedo escucho un ratito a Víctor Hugo antes de salir de mi casa, aunque sea la introducción del programa y la editorial que suele hacer cuando arranca. A veces salgo antes y me lo pierdo, pero este martes puse Continental como tantas otras veces y quedé paralizada al escuchar el sonido que surgía desde la radio: fue como si la temperatura de mi casa hubiera descendido de golpe, como si se hubiera abierto una cripta siniestra bajo mis pies. Es que había reconocido en el acto la voz de Videla, horrible, tétrica.
El día anterior había visto el informe que transmitió el Gato Sylvestre en su programa de C5N. Es un video revelador, más allá de lo que muchos sostenemos con respecto a Clarín, La Nación y la dictadura, este documental es una conferencia de prensa que dio Jorge Rafael Videla el 19 de abril de 1977, en donde, con la impunidad que acostumbraba, blanquea la apropiación de Papel Prensa, ante funcionarios, periodistas, políticos, directivos y demás empresarios del establishment de la época.
Allí quedan expresamente claras, en ese informe, las intenciones siniestras que el genocida tenía para con la familia Graiver, verdadera dueña de Papel Prensa. No hay lugar para las dudas: afirma que son subversivos, que hay que aniquilar la subversión, de hecho se lo promete al auditorio que lo observaba.
Disculpen que vuelva a ser tan autorreferencial, pero aunque había visto el programa de Sylvestre, fue tan sorpresiva la irrupción de la voz de la Muerte en mi propia casa, mientras me terminaba el café, que reconocer su voz al instante me agarró desprevenida y me cayó muy mal oírlo. Fue como recibir una descarga eléctrica en la mano que acababa de sintonizar la radio.
Y, unos minutos después, cuando me repuse del impacto, mientras Víctor Hugo se disculpaba por haber amanecido su programa con la voz del dictador, -como si supiera de la impresión que podía causar en sus oyentes-, y comentaba sus interesantes pareceres acerca de lo que acabábamos de oír, reflexioné un poco sobre lo que me acababa de pasar. En ningún momento se me ocurrió reprocharme el susto, aunque fue como volver a la infancia donde las sombras y la noche causaban una sensación que podía ser desoladora. Creo generar esa automática aprensión como si la radio pudiera transmitir un veneno poderoso, está bien. Pero entendí que no era miedo, era otro tipo de rechazo.
Porque no importa la edad que tengamos. Cuando somos pequeños, los monstruos son infinitos, porque tienen infinitas formas e infinitas oportunidades de aparecerse, porque estamos conociendo nuestro entorno, porque estamos aprendiendo los límites de la realidad, afirmando las verdades que se nos van presentando. Conociendo, también, nuestros propios límites y capacidades. Cuando crecemos, tenemos la tendencia a creer que dejamos atrás a los monstruos y caemos en esa trampa que nos tiende la adultez. Pero eso es mentira, los monstruos siguen existiendo, son diferentes, algunos de ellos son personas como nosotros que hacen cosas monstruosas. Pero esos monstruos no necesariamente te dan miedo, te generan otros rechazos como indignación, bronca. Son los resortes de la Memoria, activándose.
Por ejemplo, hace unos meses, durante un juicio, circuló mucho una foto que quizá recuerden, retrataba la mano de Miguel Etchecolatz mientras sostenía un trozo de papel en el que se leía “Jorge Julio López”. He allí a un monstruo ejerciendo.
Lo que sentí con la voz de Videla invadiendo mi espacio fue algo similar a lo que sentí cuando vi esa imagen de Etchecolatz, fue como meter la mano bajo la cama, buscando algún zapato y encontrarte al Cuco. A un Cuco horrendo. Pero ese rechazo no es miedo a ellos, ni a lo que hicieron, ya no. Miedo dan quienes aún reivindican a esos monstruos y esas aberraciones. Miedo da pensar que hay gente que, todavía, piensa así y reclama que vuelvan esos tiempos de pesadilla.

«La voz del monstruo», mi nueva nota para @24baires http://t.co/QGm3T1gPew #PapelPrensa #VictorHugo #Videla
RT @24baires: [OPINIÓN] La voz del monstruo http://t.co/GlBTOCLt32 por @MajoSanchez82
RT @24baires: [OPINIÓN] La voz del monstruo http://t.co/GlBTOCLt32 por @MajoSanchez82