Señalizaron en Azul tres nuevos sitios de la Memoria
Son los excentros que funcionaron en el Grupo de Artillería Blindada 1, el Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 10 y la Delegación de la Policía Federal. “Donde ayer hubo un Estado terrorista, hoy hay un Estado que apoya e impulsa cada una de las causas por los crímenes de la dictadura”, dijo Matías Moreno, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, a través de la Red Federal de Sitios de Memoria, señalizó tres ex centros clandestinos de detención: el Grupo de Artillería Blindada 1, el Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 10 y la Delegación de la Policía Federal en la ciudad de Azul, provincia de Buenos Aires, por su funcionamiento durante el terrorismo de Estado.
En el Grupo de Artillería Blindada 1 y Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 10 el Ejército diseñó, controló e implementó el accionar represivo ilegal en distintas localidades del centro de Buenos Aires. La primera era la unidad de comando del Área militar 125, que coordinaba la represión en los partidos de Azul, Rauch, General Belgrano y Pila. El regimiento tenía a su cargo el Área 123, que abarcaba Azul, Tapalqué, General Alvear, Saladillo, Roque Pérez y Las Flores. Ambas unidades dependían de la subzona 12, bajo control del Primer Cuerpo de Ejército.
Según testimonios de sobrevivientes obrantes en causas judiciales y en el Archivo Nacional de la Memoria, en ambas dependencias permanecieron secuestradas por razones políticas personas provenientes de distintos centros ilegales de detención, algunas de las cuales continúan desparecidas.
El Grupo de Artillería 1 se encontraba a cargo del teniente coronel Pedro Pablo Mansilla y el responsable de las tareas de inteligencia era el teniente Alejandro Guillermo Duret, identificado en varios procedimientos de secuestro. Allí también se detuvo a un grupo de conscriptos que habían realizado el servicio militar en la misma unidad. En 2009, Mansilla fue condenado a prisión perpetua y, en 2011, Duret a 15 años de cárcel, ambos por su responsabilidad en el secuestro, tortura y asesinato del militante peronista de Las Flores, Carlos Labolita.
La dependencia donde funcionó la Delegación de la Policía Federal fue utilizada como centro clandestino de detención y torturas. Allí se mantuvo secuestrados a hombres y mujeres perseguidos por su militancia política, social y sindical. Los detenidos permanecían horas, a veces días, durante los cuales eran sometidos a interrogatorios, para luego ser trasladados a distintos centros de detención de la zona, como la vieja estación del ferrocarril provincial, el Grupo de Artillería Blindada I o la Unidad Penal, entre otros.
Los actos, organizados por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación junto con su par de la provincia de Buenos Aires y el Municipio de Azul, con la participación del Ministerio de Defensa, contaron con la presencia de funcionarios nacionales, provinciales y municipales, sobrevivientes, familiares de detenidos-desaparecidos, organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas y sociales locales, entre otros.
