Gritar fuerte por Luciano
¿De qué hablamos más en estos días? Pensemos juntos. Hagamos un pequeño recuento de las cosas ‘importantes’ que sucedieron en la última semana. Y cuando escribo el término ‘importantes’, lo entrecomillo porque eso es absolutamente subjetivo, como ustedes ya sabrán y como ya veremos aquí.
Quizá la declaración de “Personalidad Destacada de la Cultura” a Marcelo Tinelli por parte del Gobierno de Macri fue uno de los temas que más tela dejó para cortar, o la prisión preventiva del mal afamado motochorro. El rating de 678 y Lanata. Las ya aburridas declaraciones demagogas de Massa, quien ha vivido toda su vida del Estado pero se queja de los jóvenes que hoy trabajan allí, justo él, que no sabe ni tocar el bombo. Y algunas cosas más, de seguro ustedes podrán añadir aquí alguna que otra noticia mediática que me he olvidado. ¡Ah! El próximo reconocimiento de dos senadores de San Luis a Maru Botana por ser “madre y profesional exitosa”… Otra. Si esa no la sabían aun, disculpen la mala nueva.
Ahí está de lo que más nos hemos ocupado en las redes sociales, de lo que más se ha escrito y hablado en los medios. ¿Y de Luciano Arruga? ¿Hablamos nada más que un par de días de él? ¿Es menos importante que toda esta sarta de fuegos artificiales que atentan contra nuestra inteligencia?
¿Por qué se le dedica más espacio y más tiempo a lo otro? Si a Luciano Arruga lo encontraron en una tumba como NN después de haberlo buscado por años, si estuvo desaparecido todo este tiempo cuando ingresó al Hospital Santojanni después de haber sido atropellado en extrañas circunstancias, luego estuvo en la morgue y fue negado a su madre que llegó allí al otro día preguntando por él. ¿No parece más relevante saber qué pasó con Luciano? La policía bonaerense lo soltó (no se sabe por qué) en la zona donde fue atropellado, en el hospital negaron que estuviera allí, luego procedieron a enterrarlo como NN en el cementerio. Todo hace ruido ahí. De hecho, como si fuera poco, intentaron prender fuego la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, organismo que patrocina a la familia de Arruga desde hace seis años. ¿No alcanza todo esto para ser una noticia que dure más en los medios que un par de días?
¿Por qué nos dan bosta para comer? Será porque cuando la olemos abrimos la boca. La información como ese reconocimiento desquiciado a Tinelli, que ha hecho tanto por la Cultura Argentina como un ventarrón por un castillo de naipes, atora las pantallas, los diarios, las radios. Los Massa disparan sandeces con la velocidad de una AK-47 todos los días para permanecer frescos en las noticias, Lanata siempre critica cualquier cosa que provenga del Kirchnerismo y asistimos con la mirada perdida al desfile absurdo de toda esa basura repetida. Recién este miércoles pudimos salirnos de ese corset triste que tejen la política y la farándula cuando una necesita a la otra porque está vacía de contenido, y fue gracias a la presentación del anteproyecto del Código Procesal Penal Federal.
¿Y Arruga? Y Luciano esperó años, su mamá, su hermana, esperaron en la agonía del desconcierto por años. Alguien lo mató y fue exonerado. Alguien lo ocultó en un hospital y en la morgue. Alguien lo enterró cuando ya había gente preguntando por él desde hacía tiempo. A la tumba le pusieron NN, pero sabían quien quedaba bajo tierra.
Si vamos a abrir la boca, que no sea para atragantarnos con toda esa porquería diseñada para mantenernos aletargados, pensando en otras cosas. Si vamos a abrir la boca que sea para pedir justicia, que sea para gritar fuerte por Luciano.
