Boletazo e irresponsabilidades en Mar del Plata
En el Partido de General Pueyrredon hemos batido un nuevo record que, es cierto, no nos enorgullece: por segunda vez en el año se aumentará el costo del boleto de colectivo.
Acostumbrados ya a vivir con un boletazo anual, que nunca se acepta pero debe padecerse porque somos rehenes de los acuerdos del Intendente y los concejales que los votan y los empresarios, hoy nos tocan otra vez el bolsillo y los más perjudicados serán, como siempre, los sectores más desprotegidos. Porque esa ha sido permanentemente la estrategia, que a los empresarios y políticos que sostienen y argumentan a favor del permanente pedido de aumento le es funcional: jugar con la necesidad de la gente. Todos tenemos que ir a trabajar, a estudiar, a cumplir con nuestras obligaciones. Por ende, todos necesitamos usar el servicio público del transporte. Podemos patalear, negarnos al principio, reclamar, ir a la Sesión del HCD donde ya llegan con los votos positivos contados e indignarnos in situ, pero el boleto aumenta.
Hay quienes logran que esto suceda y quienes se oponen a ello, aunque al no ser gobierno ni tener mayoría, no logran rechazar los aumentos. Es importante separar los tantos, porque no todos son iguales, no todos responden a los mismos intereses y, evidentemente, no todos votan lo mismo. De hecho, si no hubiera sido con las convenientes abstenciones del bloque de la UCR en las comisiones donde el aumento obtuvo despacho, se hubiera como ocurrió en la comisión de Transporte, que fue la primera en darle tratamiento a la nota presentada por los transportistas. Cuando un bloque o un concejal individualmente quiere que algo no salga, vota negativo, no se abstiene, ya que votar por el archivo es la única manera de que no avance un expediente. Votar gris, deja demasiadas incógnitas, sobre todo cuando se tiene un discurso claramente no positivo pero se elije votar así.
Ahora, con un servicio de transporte público pauperizado, con frecuencias que no se cumplen, con vehículos sucios, donde las rampas para discapacitados aun no se colocaron en su totalidad pero sí se cobran los subsidios por ellas, en Mar del Plata viajaremos por $4,44. El boleto no se combina, los recorridos que desarrollan las empresas quedan hacen que miles de vecinos deban tomar dos colectivos para llegar a destino.
Pero como si esta facilitación para que avance el aumento de comisión a comisión no fuera suficiente, en la sesión el bloque pultistas, el bloque de Arroyo, el Frente Renovador y parte de la UCR decidieron facultar al intendente para que no sólo aumente el boleto de $3,97 a $4,44, sino que tenga esta potestad hasta marzo del año que viene. El Frente para la Victoria votó esta prerrogativa de forma negativa, como habían adelantado el voto en comisiones y en el recinto, así también votaron tres concejales de la UCR.
Es una pena que los concejales que el pueblo vota para que los represente en la municipalidad elijan lavarse las manos en un tema tan sensible para la ciudadanía, porque nadie se confunde, los que no querían que el monto del pasaje aumente, así lo hicieron saber y obraron en consecuencia. Sólo 8 concejales de 24 asumieron sus responsabilidades, el resto (el bloque de Arroyo, AM, Frente Renovador y resto de la UCR) se sacó de encima una votación poco simpática, porque habrían votado a favor del incremento, pero al darle a Pulti la capacidad de aumentar, actúan con una tibieza que se apoya más en la falta de compromiso que en no querer aparecer en público votando a favor del pedido empresarial. Ahora es el intendente quien utilizará, quizá, algún paro del transporte para salir como prenda de unidad firmando lo que desde un principio se sabía que avalaba.
