Una «prueba ilícita» complica a Hooft por la Noche de las Corbatas

hooftEl magistrado provincial y su hijo habían denunciado una conversación con el fiscal Kishimoto. El juez federal Luciano Bianchi desestimó la grabación «clandestina» que los Hooft habían aportado como prueba al denunciar supuesta corrupción. Además, dijo que se afectó el derecho a la intimidad del fiscal.

El juez federal Luciano Bianchi desestimó la denuncia por corrupción realizada por el juez provincial Pedro Hooft y su hijo, el abogado Federico Hooft, y declaró “ilícita” la grabación “clandestina” aportada como prueba. Se trata de una presentación en la causa que investiga el rol del juez Hooft durante la “Noche de las corbatas”, el megaoperativo represivo que incluyó el secuestro y la desaparición de un grupo de abogados marplatenses en 1977.

La denuncia por supuesta “corrupción” estaba basada en la grabación de una conversación entre el abogado Federico Hooft -hijo y uno de los defensores del juez acusado, y funcionario del Juzgado Federal 1- con el fiscal Kishimoto. Allí se lo escucha a Kishimoto decir que la causa era “un gran verso”. Poco después, el fiscal relató, en una entrevista en Página 12, que respondió eso para sacarse de encima al abogado y dijo que Hooft hijo le soltó una amenaza en ese encuentro sorpresivo: “No sé qué vamos a hacer con vos… no sé si no te vamos a llevar puesto”.

En la resolución firmada ayer, el juez Bianchi resolvió “declarar ilícita la prueba obtenida y aportada por la parte querellante y denunciante en autos, constituida por la grabación y posteriores transcripciones de la conversación mantenida por Pedro Federico Guilllermo Hooft y por el entonces fiscal federal subrogante de esta ciudad Claudio Kishimoto y de todos los datos que surgen de ello”.

La grabación presentada por la familia Hooft como prueba de un supuestos “graves hechos de corrupción” en el ámbito de la Justicia Federal de Mar del Plata, que se habrían cometido en el marco de la causa penal por delitos de lesa humanidad donde está acusado el juez Hooft, fue realizada en marzo del año pasado. Y el 15 de abril de 2013 –siete años después de iniciada la demanda por delitos de lesa humanidad- Hooft denunció la supuesta conspiración en su contra.

Sin embargo, en ese entramado denunciado no figuraban los jueces que habían investigado la causa antes de 2013. Todos ellos –como detalló el juez Bianchi- “llevaron adelante actos procesales” más allá de que luego se apartaron. Entre ellos estaban, por ejemplo, el juez Alejandro Castellanos, que encabeza el Juzgado Federal 1 de Mar del Plata donde trabaja Hooft hijo.