Licha y Vuelve
Hay abrazos que no pueden ser y recibimos algunas noticias con sonrisas, pero que no pueden dejar de ser algo amargas. Porque la felicidad es mucha cuando aparece un nuevo nieto o nieta, pero es completa si hay abuela. Y Licha se murió en el 2008 buscando a Ana Libertad. De seguro Licha esperó siempre con esperanza, aunque la esperanza no esperó a Licha.
Pero las Abuelas tienen el amor tan grande que les alcanza para los nietos propios, los de su sangre, y los otros, los del alma, que son bastantes propios, también. Así que Ana Libertad, que vive en Europa, no tendrá a su abuelita, pero las tendrás a las otras Abuelas, que aunque no son Licha son pura lucha. Porque no hay Nobel de la Paz que alcance para ellas. De hecho, al Nobel, si hace cosas buenas, habría que darle un Abuelas. Porque todavía seguimos felices por la aparición de Guido y ellas logran renovarnos la alegría con la Nieta Recuperada 115.
Vaya uno a saber qué pensarán de este evento que para nosotros es tan gratificante aquellas mentes retorcidas que hablaron de alguna especie de administración acomodaticia de la aparición de nietos por parte del gobierno nacional. Esas mentes, pequeñas, pobres pero crueles, estarán buscando alguna excusa para señalar con su dedo vil esta otra restitución histórica, tratando de inventar una de sus mentidas rancias, diciendo que los nietos aparecen a voluntad del Kirchnerismo. Como si las Abuelas no los estuvieran buscando desde hace casi 40 años. Como si no los hubieran extrañado cada maldito día de ausencia, como si no hubieran padecido el peor dolor, el que no tiene nombre, el de perder un hijo y que además, tras la tortura y la muerte, les hayan robado a sus nietos. Como si Licha no se hubiera muerto esperando.
Estela lo dijo, los inteligentes no pueden ser tan ignorantes, entonces es simple: son malos. Es maldad. Sugerir cosas semejantes, es maldad, es vileza, es crueldad. Como si guardaran a los nietos en un ropero y los sacaran para usar en días de lluvia, como un piloto. No se programa la aparición y la restitución de la identidad de estos hombres y mujeres apropiados de bebés. Los que sistematizaron estas vidas y malversaron identidades fueron otros, que robaron a los niños de los brazos de sus madres, antes de matarlas. Otros, no las Abuelas. Y explicamos sin necesidad, espero, lo que es tan obvio.
Hay un proverbio árabe que reza: “La crueldad es la fuerza de los cobardes”, y esa fuerza corrompida los impulsa a intentar echar sombras sobre la luz que se viene abriendo paso a través de la noche más oscura. Claro que no pueden, porque la sombra de estos cobardes es la que se obtiene cuando el sol está bien arriba en el cielo, al medio día: la sombra está dentro de ellos. Esa sombra no nos toca.
Y porque la casualidad no existe, por eso Guido es músico como su padre, maestro como su abuela y militante como toda su familia aun antes de saber cuál era su familia, este viernes 22 de agosto, a 42 años de la Masacre de Trelew, se restituye la identidad de Ana Libertad. La casualidad no existe y no, no nos han vencido.
