Los buitres del fútbol

paionY si se ponen contentos cuando los Fondos Buitres quieren llevarse lo tuyo, lo mío y también lo de ellos, ¿cómo no van a querer que a la Selección Argentina le vaya mal en Brasil? Pensalo, es lógico. No, ya sé que no es lógico querer que te vaya mal, pero bueno, explicáselo a los Lanata, a los Nelson Castro o a los Binner, por ejemplo. Lo que sí tiene lógica, al menos la lógica de ellos, es que les guste la idea de que a nuestro equipo no le vaya bien en el Mundial. Por eso los medios hegemónicos critican tanto, por eso critican todo.

Y no tiene nada que ver con el fútbol, aunque las crítica vengan de TyC Sports y no de Tenembaum, ponele. Porque son lo mismo, el mismo grupo de medios que brinda y festeja cuando Griesa falla en contra del país, porque los Buitres no vienen por el gobierno kirchnerista, vienen por nuestro patrimonio, y el de tus hijos, sus hijos y los míos. Y les gustaría que Argentina hubiera quedado eliminada en la primera ronda, les gustaría festejar ese fracaso que no se les dio. Porque cuando Sabella osó decir que le caía simpático este gobierno, que este gobierno había sido el que más había hecho por el deporte, le cayeron encima con críticas impensadas, con cosas que hasta ese entonces no parecían estar mal, y a partir de ese momento eran errores imperdonables. Como la no convocatoria a Tévez, con la que estuvieron semanas enteras, pero no contaban, cuando despanzurraban a Sabella en Clarín, y en todos los programas de radio y TV del oligopolio, que Tévez no quiere ser suplente de Messi, el mejor de todos, los propios y ajenos. ¿Para qué contar eso?, si pegarle al DT K es mejor.
Y trataron de crear un ambiente denso, contra la selección, que la alegría que siempre traen los mundiales, salgan como salgan, no arraigue en el pueblo, pero promovieron esa futilidad porque no conocen al pueblo, y lo subestiman, como siempre. Parece una estupidez, pero pensémoslo un poquito.
La pasión futbolera puede más que la negatividad obtusa de los medios. Y nos damos cuenta que les critican todo, pero no con el análisis riguroso periodístico que deberían, sino con la rabia impuesta por el dueño del medio para el que trabajan que quiere que todo vaya mal: la política, la economía, el Mundial, todo.
Ya lo hicieron en el 2010, cuando Maradona era el entrenador, y lo mataban aun antes de ir a la Copa del Mundo, y después. Porque Maradona dijo y dice que banca a Cristina y eso los desespera: ¿cómo les va a ir bien a los Maradona y los Sabella, si están con ella? ¿Cómo van a festejar los triunfos de los Maradona y los Sabella, si están con ella? No, jamás, mejor agrandar todo lo malo que hagan, como galleta en el agua.
¿Y Messi? ¿Cómo hacer para defenestrar al mejor de los mejores? Ellos encuentran sus maneras, de seguro lo habrás visto. Porque no nos pueden dejar ser felices, porque el pueblo feliz los horroriza, porque cuando los argentinos estamos contentos, ellos no. Un pueblo feliz no es redituable para los desestabilizadores, para los que vendieron la Patria por pedazos, para los que ganan cuando perdemos, para los buitres de adentro.
Así, aunque más no sea para no hacérsela tan fácil a los Magnetto, a los Lanata, a los Binner y a todos los que critican porque así les mandan hacer, banquemos la parada contra los buitres y aguantemos los trapos en la cancha, disfrutemos de esta pasión que algunos no comprenden porque viven desapasionados, porque el lenguaje del pueblo les es ajeno, porque no entienden lo sagrado del grito de gol. No saben que el fútbol hermana como nada más en esta tierra, que en el fútbol, los goles y los triunfos son para pobres y para ricos por igual y porque no hay gol blue de Messi: vale lo mismo para mí y para cualquier otro. El fútbol iguala, en el fútbol podés compartir la alegría con alguien que no conocés, y no importa cuánto tenga, porque lo que vale es otra cosa. Pero no lo entienden, o si lo entienden, lo desprecian, porque desprecian todo lo popular y no hay nada más popular que el fútbol.
Y si Cristina pelea contra las corporaciones y gana, ganamos todos, y es otro golazo para gritar. Y si nuestro júbilo, ése, el de cada cuatro años, -que estos buitres internos emparejan con el devenir político, pero que es pasión, es fútbol y nada más ni nada menos-, les saca caspa, bueno, que se arrasquen mucho, porque si el pueblo ríe, el pueblo sabe porque ríe y no tenemos que justificar nada. Porque vamos a gritar los goles de Messi, de Rojo o de quien sea que vista nuestra camiseta, porque nos hace bien, es así de simple, y los vamos a gritar con esa emoción que sale de las tripas, que descarga, que aliviana el espíritu, que no llena la panza, es cierto, pero te alimenta el alma. Porque la alegría del pueblo no se toca. Y la pelota no se mancha. Y la pelota siempre al 10.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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