Lijo y Corach, condescendencia repetida

lijo“Una vez más queda claro que la Justicia no está dispuesta a juzgarse a sí misma”, dice el comunicado difundido el martes por Memoria Activa, que reúne a familiares de las víctimas del atentado contra la AMIA, cuando se conoció el fallo del Juez Ariel Lijo en el cual sobreseyó al ex ministro del Interior Carlos Corach y a los secretarios letrados del ex juez Juan José Galeano en la causa en la que se investiga el desvío de la causa AMIA.

Pero Lijo está más ocupado con otras causas, como la que tiene de protagonista al Vicepresidente Amado Boudou, que este lunes se presentó a la indagatoria a la cual lo convocaran y él mismo pidiera adelantar. Declaró durante horas ante el Juez que, ese mismo día, sacó esa resolución cuestionada: “El magistrado sacó la resolución justo el lunes, muy probablemente para que esa información quede opacada por la información de otros casos. Memoria Activa hace público su más enérgico repudio ante tan arbitraria e injusta decisión”, repudiaron.
Hace pocas semanas, en esta misma columna de opinión, hacíamos referencia al fallo de la Cámara Federal porteña que declaró la inconstitucionalidad del memorándum que el Gobierno Nacional suscribió con Irán para intentar avanzar en el caso del atentado y poder interrogar a sospechosos, entre otras cosas. Los camaristas Eduardo Farah y Jorge Ballestero, de la Sala I del tribunal de alzada, revocaron el fallo del juez federal de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, que había avalado el memorándum. Pero, también decíamos allí, el mismo Canicoba Corral ordenó llevar a juicio a Carlos Telleldín, acusado por el delito de homicidio calificado doblemente agravado por las víctimas del atentando a la mutual judía. El juez federal consideró que la investigación desarrollada cuenta con pruebas suficientes para indicar que “Telleldín tenía conocimiento del destino de la camioneta” que se estrelló contra el edificio y estalló en 1994 ocasionando la muerte de 85 personas.
Y conociendo qué falló Lijo este lunes, bajo la inevitable sospecha de utilizar la resonante indagatoria a Boudou para que los medios de comunicación tapen así este otro fallo en el que se sobreseyó a Corach, nos pone a revisar lo que una y otra hemos dicho, a repreguntarnos las mismas cuestiones: ¿cómo puede funcionar así la justicia? ¿Cómo se puede dar por tierra cada intento de avance en la causa AMIA? Bueno, así. De hecho, Memoria Activa ha solicitado más de una vez la imputación del ex ministro y los secretarios de Galeano, e incluso la Cámara Federal revocó en su momento un sobreseimiento dictado por el juez Lijo exhortándolo a que “no realice una valoración de los actos tan descontextualizada y condescendiente”. Pero eso no importó, Lijo, descontextualizado y condescendiente con Corach y los secretarios hasta el final, parece. “Hizo oídos sordos e insiste en desincriminarlos. Ahora acaba de dictar una medida más para obstaculizar el avance de la Justicia contra todos los encubridores del atentado a la AMIA”, dicen desde Memoria Activa.
Y este es el juez del momento, al que se conocen cercanías y parentescos con el entorno de Magnetto. Más precisamente, su ex cuñado, Gabriel Cavallo, es quien lleva adelante las causas que involucran a Ernestina Herrera de Noble, como la de apropiación ilegal de niños durante la dictadura. También han circulado fuertes rumores que apuntan a que desde el multimedios clarinista, junto a políticos opositores y cercanos al oligopolio, como Elisa Carrió, impulsan la candidatura de Lijo para la Corte Suprema.
Por lo pronto, Lijo apunta sus cañones a Boudou, como las tapas de Clarín, como 140 tapas de Clarín. Pero de la causa de la AMIA, de las sospechas de pistas falsas, de los encubridores, de todo el dolor y los muertos, de eso ya se desentendió, así, con condescendencia, fallando fuera de contexto.