Comienza el juicio: Heit y Olivera esperan desde la cárcel

Olivera y HeitDesde el penal en Bahía Blanca, la periodista Estefanía Heit y el pastor Jesús Olivera hablaron a una semana del inicio del juicio oral y público que debe definir si son culpables o no de mantener cautiva a Sonia Molina. Aseguran que no volverían a la ciudad de Coronel Suárez. El lunes 12 de mayo empieza el juicio y el martes 20 serán los alegatos.

Sonia Molina denunció haber estado encerrada tres meses en la casa que alquilaba la pareja de Estefanía Heit y Jesús Olivera. Dijo que fue violada, alimentada con comida para perros, sometida a tormentos, servidumbre y estafa hasta que logró escaparse por una ventana en noviembre de 2012.

Sin embargo, Heit y Olivera insisten en que no vivía con ellos, que solo compartían mucho tiempo diariamente porque formaban parte de una ONG llamada Siglo XXI que trabajaba con chicos discapacitados, hacía tareas solidarias y donaciones; reconocida incluso por UNICEF, por el Concejo Deliberante y por distintas organizaciones. Aseguran que ella vivía en la casa de otra familia, donde trabajaba como empleada doméstica y bajo el sistema de “cama adentro”.

Desde la oficina del Director de la cárcel, ellos se toman de las manos, se miran constantemente, se besan, prometen estar juntos toda la vida, recuerdan que se casaron, que su amor es “genuino” y dicen: “Nos robaron todo, no tenemos nada”.

Sus abogados, Claudio Lofvall y Pablo Gómez Talamoni, ya dieron un paso importante durante la instrucción; lograron un cambio de imputación, que sin dudas, atenuará los delitos durante la acusación.

Ambos habían sido acusados de violación, tentativa de homicidio y privación ilegal de la libertad. Ahora, la periodista está imputada de reducción a la servidumbre, lesiones graves y estafa, y el pastor de abuso sexual con acceso carnal reiterado, reducción a la servidumbre, lesiones graves y estafa.

Él está más complicado, ya que la fiscal de la causa, María Marta Corrado, siempre insistió en que él manipuló, influyó y hasta cambió la vida de Heit.