Massot declaró pero no quedó detenido

vicente-massotSe retiró en un patrullero pero salió. Hay secreto de sumario pedido por el juez. Vicente Massot está acusado por dos asesinatos y encubrimiento, ocultamiento y complicidad con los crímenes de la dictadura. Procedimientos fraguado y grupos de tareas: uno de sus fotógrafos era agente de inteligencia.

Vicente Massot se afeitó, se puso lentes negros y se enrojeció las canas. Fue acompañado por su abogado, en impecable traje y corbata. Así entró a primera hora de la mañana al Juzgado Federal de Bahía Blanca para declarar ante la Justicia Federal como imputado en una causa por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.

Salió casi cuatro horas después, bajo custodia de un patrullero, escoltado por un gran operativo de Prefectura Naval, Policía Federal y un grupo de policías de civil. “Massot fascista, vos sos el terrorista”, le gritaron, enardecidos, los cientos de militantes de derechos humanos y de agrupaciones políticas y estudiantiles que se emocionaron por ver una imagen que quedará en la historia: la del director del diario La Nueva Provincia (LNP) en un patrullero, con la mirada perdida y con el rictus nervioso, saliendo a toda velocidad por las calles céntricas de una ciudad que ya no se rinde a sus pies.

Si bien no quedó detenido -era una posibilidad que la fiscalía no descartaba-, Massot fue interrogado durante dos horas por el juez subrogante Álvaro Coleffi y por el fiscal Miguel Palazzini. Lo que se sabe es que declaró sin ningún tipo de problemas, que dio precisiones acerca de su rol durante la dictadura militar, pero el juez dictó secreto de sumario y no hay certeza sobre qué dijo.

“Sólo podemos decir que el juez tomó nota de todas nuestras peticiones, que básicamente es pedir una próxima indagatoria formal por su imputación por delitos de lesa humanidad”, dijo Miguel Palazzini a la salida de la audiencia. A su lado, el fiscal Jorge Auat, titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, supervisó la audiencia: “Hemos avanzado mucho, aunque falta para que la Justicia acelere esta instrucción. Tenemos confianza en que el juez dará lugar al pedido de la fiscalía, porque notamos que mostró buena voluntad en que este proceso avance sin obstáculos”.

En las próximas horas, habría novedades: se sabrá la fecha de una nueva indagatoria, que hasta incluso podría ser esta misma tarde. Mientras tanto, los organismos de derechos humanos festejaron la audiencia como un triunfo. “Es increíble todo el operativo que se montó a su alrededor, con vallas y hasta perros de policía, este tipo es un asesino y la justicia lo sigue protegiendo. Es una vergüenza para la sociedad bahiense. Pero estamos contentos porque se presentó a declarar, y éste fue el inicio de un proceso histórico. Jamás hubiéramos pensado que, con lo que significa para el poder local, estuviera en el banquillo de acusados”, dijo Eduardo Hidalgo, de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bahía Blanca.

En la espera hubo cánticos, bombos y banderas. “La Nueva Provincia está manchada con sangre. Lo imposible sólo tarda un poco más” y “Massot partícipe de la dictadura” fueron algunos de los carteles que protagonizaron un colorido inusual para el centro de Bahía Blanca. Angie Loyola, hija de Miguel Ángel Loyola, obrero gráfico de LNP asesinado por los militares y uno de los casos por lo que está imputado Massot, estaba nerviosa. “Hace mucho tiempo que esperaba este momento y estoy tan movilizada que no me salen las palabras. Sólo pido justicia por mi papá. Quiero que se aclaren todos los hechos”, dijo, mientras guardias de civil, vestidos de forma informal, se comunicaban con handys con los prefectos.

Algunos periodistas locales se sorprendieron porque en la edición de hoy de LNP, que no suele tocar los temas de lesa humanidad y menos con los que afectan a su dueño, salió un pequeño artículo que expresó lo siguiente: “Vicente Gonzalo Massot fue citado para dar declaración como imputado por privación ilegal de la libertad agravada, aplicación de tormentos reiterado y homicidio agravado en el contexto de la investigación de denuncias por crímenes ocurridos durante los años 70”.

Alrededor de los pasillos del Juzgado Federal, se comentó una certeza: nadie lo salió a defender públicamente antes de su presentación en la justicia. “Sin apoyo explícito de sus laderos de poder, se habrá sentido algo menos poderoso de lo que siempre se sintió. Y eso lo predispuso a prestar declaración, porque algunos imaginaron que no vendría y que recusaría al juez y a los fiscales. Pero ocurrió lo contrario”, contó una fuente judicial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3 comentarios