Tandil: A dos meses de la explosión en la metalúrgica, las viudas piden justicia
200 personas las acompañaron en su reclamo por la memoria de Juan Cruz, Lucas y Luciano. Las mujeres fueron recibidas por el Intendente Lungui pero no salieron conformes: aseveraron que no existe un compromiso para asumir su responsabilidad ni para evitar nuevas tragedias. En tanto, defensores explicaron porqué es “apresurado e irresponsable hablar de falla humana”.
Las viudas de las víctimas por la explosión en la Metalúrgica de Tandil encabezaron anoche un pedido de justicia junto a familiares y amigos, en el marco de una marcha que recorrió gran parte de la ciudad, hasta llegar al palacio municipal.
Con pancartas pidiendo justicia y memoria por Luciano Vargas, Lucas Serén y Juan Cruz Andrade, los tres trabajadores fallecidos el 9 de enero pasado, los tandilenses volvieron a ganar las calles y hacer escuchar sus reclamos.
Pero esta vez, el Director de Defensa Civil y Protección a las Víctimas, Pablo Esquivel, les anunció a las tres jóvenes viudas que el Intendente Miguel Ángel Lunghi estaba dispuesto a recibirlas en su despacho.
Luego del encuentro con el jefe comunal, dos de las tres esposas dialogaron brevemente con la prensa y realizaron duras declaraciones por lo que consideraron una falta de acompañamiento tanto del municipio como de la Unión Obrera, ya que el secretario general de la UOM, Carlos Romano, no asistió a la marcha, así como tampoco algunos dirigentes políticos que participaron de la primera marcha.
“El Intendente se desligó de todo tipo de responsabilidad, dijo que todo depende del Ministerio (de Trabajo), del Sindicato, de la UOM, de los delegados, de todos, menos del Municipio”, dijo al portal ABCHoy, Analía Donini, la viuda de Lucas Serén, y agregó: “yo no esperaba nada del Municipio, suponía esa respuesta; tal vez un apoyo, eso sí, pero no lo hubo”.
Por su parte, Soledad Bastarrica, mujer de Luciano Vargas, indicó que “no van a hacer nada, saben en qué condiciones están todas las fábricas de Tandil, porque él dijo que todas las fábricas están iguales”. Asimismo, explicó que su enojo con el jefe comunal: “¿por qué en octubre estaba todo bien y hoy Metalúrgica está detenida en el tiempo?; está preso de sus palabras y no se hace cargo de lo que dijo. Entonces me pregunto si el costo de 200 puestos de trabajo son tres vidas”, reflexionó.
Finalmente, Soledad contó que Lunghi “dijo que ellos hacen una primera inspección cuando abre una fábrica y que después se encarga el Ministerio de Trabajo. O sea que Metalúrgica tuvo una primera inspección que fue en 1960 y que al 2013 sigue en las mismas condiciones”.
Sobre las condiciones actuales de la planta de MT, Analía fue tajante al decir que “no han mejorado, desde que pasó todo, solo pintaron”; en tanto que su compañera en el dolor, Soledad, expresó que “pusieron tres turnos de enfermería, cuando a mi marido lo tuvo que apagar un compañero y uno de seguridad. Supongo que habrá supervisores, cuando ese día había cuatro chicos, que nadie les dijo hagan esto, o salgan corriendo. Que les agradezcan a los muertos nuestros”.
