Mar del Plata, Capital Nacional de la falta de trabajo
De esto ya hemos hablado, pero que la realidad no cambie o que, incluso, logre empeorar, es señal de que se debe volver sobre determinado tópico y analizarlo. Según datos recientes del INDEC, en la República Argentina la desocupación bajó casi medio punto en el último trimestre del pasado 2013 con respecto al trimestre anterior de dicho año: del 6,8 al 6,4 %. Esta merma también se replicó en el nivel de actividad, que cayó de 46,1 al 45,6 % y en la tasa de empleo, del 42,9 al 42,7.
Otro dato relevante que se desprende de estos números es que la tasa de desempleo lleva 29 trimestres ininterrumpidos arrojando resultados de un solo dígito. Esto a nivel nacional, pero cuando bajamos a la provincia de Buenos Aires y más específicamente a las ciudades de Mar del Plata y Batán, las cifras no son para nada halagüeñas: al cierre del 2013 se registró en esta área un 11,7% de desocupación. La cifra más alta en toda la Argentina, otra vez, en la ciudad que gobierna Gustavo Pulti desde el 2007.
Con respecto al mismo período del año 2012, hay un 2,2% más de desempleados, según datos del Indec. Esta es, también, la única ciudad que llega a los dos dígitos en todo el territorio nacional, seguida de lejos por Córdoba (8,8%), La Plata (8,7%) y Salta (8%).
Y nadie que viva en Mar del Plata puede negar esto, todos podemos ver como se han ido cerrando comercios pequeños y medianos, como se han colgado carteles de “Se alquila” en infinidad de locales céntricos y no tanto.
Y, entonces, debemos volver a preguntarnos por qué en un país donde con esfuerzo político, económico y con fuerte apuesta social desciende la desocupación, y en Mar del Plata crece y sigue encabezando tristemente este ranking. Por qué año tras año se deteriora la calidad del trabajo en la ciudad, se emplean en negro y se pierden lisa y llanamente tantos puestos de trabajo a comparación de las demás ciudades y provincias argentinas.
La respuesta posee una simpleza que puede inducir al error de apreciación y a su posterior descarte como explicación: es porque todo lo que se ha hecho a nivel nacional para retrotraer el desempleo, es decir, para generar puestos genuinos de trabajo, para sostener las economías locales, para fomentar la inversión, para contener a los sectores más vulnerables, no se ha hecho en Mar del Plata. Ese crecimiento no ha llegado, se ha quedado a las puertas o pasado de largo.
Por desinterés, por desconocimiento, por inoperancia o por incapacidad, en Mar del Plata no se logra salir del pozo del desempleo. ¿Las políticas públicas del Estado Nacional no se implementan en esta ciudad? Claro que si. Entonces, ¿por qué no se logra avanzar y achicar la brecha entre los que tienen trabajo y los que buscan y buscan sin éxito? Evidentemente, Pulti, transitando su sexto año como Intendente, no le ha encontrado la vuelta. La concepción política de Mar del Plata como mera ciudad turística y el crecimiento demográfico en los últimos años como otra variable a tener en cuenta, ha afectado la economía local.
En su discurso original, Pulti hablaba de “una ciudad 12 meses”, aunque en su gobierno el único beneficiado es el sector turístico, que ocupa la época estival, condonando impuestos a los grandes hoteles, haciendo obra pública en la costa, (asfalto nuevo sobre asfalto nuevo) en detrimento de los barrios periféricos, por citar algún ejemplo. La necesidad de diversificar la matriz productiva de la ciudad es acuciante, pues esa es la única forma de generar empleo, industrializarse sin perder el turismo que ya ha agotado lo que podía ofrecer. si no se generan más puestos de empleo sino siempre los mismos en una ciudad en la que cada vez vive más gente, estamos en problemas.
Aunque Pulti se ha esforzado por disimular esta obvia realidad ampliado el megáfono mediático con el que relata su gestión para sólo dar a conocer la información que lo beneficia, lo que se vive en la calle es otra cosa. Que no salga en las tapas de los diarios no quiere decir que no pase.
