Juntitos: Binner, Stolbizer y Moyano
Todos son malos, hasta que están de mi lado. Este podría ser un nuevo lema para Margarita Stolbizer, Luis Juez, Humberto Tumini y Hermes Binner, quienes se reunieron con Hugo Moyano, a quien algunos de ellos en otras épocas para nada lejanas, tildaban, entre otras cosas, de “hipócrita antiobrero” y de liderar la mafia sindical. Así lo expresó la diputada del FAP Margarita Stolbizer en varias oportunidades en su cuenta de Twitter, así como en diversas entrevistas.
Para estos dirigentes políticos que ahora comulgan sus ideas en un mismo espacio que ya ha tenido correlatos electorales, con Moyano los trabajadores estaban “indefensos”. Al menos antes, parece que ahora ya no, porque en un pico de bipolaridad en el FAP, la también diputada Alicia Ciciliani, dijo que “Nosotros no opinamos sobre la legitimidad de los líderes que cada gremio de trabajadores elige para que lo represente. La respetamos y creemos que debemos dialogar con todos.” Y ese ‘todos’ se ensancha cada vez más, ya que Luis “Hay que dejar de robar al menos por dos años” Barrionuevo estaba invitado al cónclave, pero pegó el faltazo.
Siguiendo con el sano ejercicio de la memoria, podemos recordar cuando Binner, hombre desafecto a la opinión comprometida, había ‘despegado’ a Moyano de los saqueos ocurridos en diciembre de 2012, cuando en esa oportunidad afirmó que no tenía “ningún indicio” de que Moyano y Barrionuevo estuvieran detrás de esos desmanes, como había señalado el gobierno. Allí Binner bancó al sindicalista en contrapunto con su colega de alianza, Stolbizer. Aunque ahora junto a ella toma café con Hugo y charlan de políticas y acuerdos.
En el encuentro, según trascendió, se cuestionó al gobierno nacional, se puso el acento en la inflación y la reciente devaluación, y avisaron que el FAP y la CGT opositora conformarán “una mesa de trabajo”. Binner, también acompañado por Rubén Giustiniani, manifestó que “Se buscará concertar medidas de corto plazo para afrontar la crisis y evitar que los costos los paguen los asalariados.”, para luego impulsar junto a Moyano “políticas que conduzcan hacia la Argentina que queremos”.
Naturalmente, una socia vaivén que tiene este espacio político, Elisa Carrió, puso su ya tan oído grito en el cielo al saber de esta reunión. “No tomen café con sospechosos de corrupción”, fue el concejo de Lilita, para quien Moyano “debería estar sentado ante un juez penal”. Ella quiere avanzar por el lado del PRO, donde dice ver “gente buena”, así como el niño de Sexto Sentido decía ver gente muerta, lloroso. Ese acercamiento al macrismo tampoco cayó bien a sus socios, a los que les aclaró que la reunión con el líder sindical: “No contribuye ni a esas fuerzas políticas, ni al carácter de la alianza que pretendemos construir, ni al país que tanto deseamos mejorar”.
“A lo mejor tiene razón y yo tendría que estar preso”, deslizó Moyano en referencia a las acusaciones de la fundadora del ARI, con rara ironía, pues si pensara en las causas de la CNU abiertas en Mar del Plata, de seguro no haría bromas semejantes.
