Cuidemos lo nuestro

acuerdo de precios¿Qué puede más? ¿Tu bolsillo o tus preconceptos con respecto a determinado gobierno? Porque hay empresas, multinacionales, más grandes o más pequeñas, que te están metiendo la mano en el bolsillo a vos y a todos los argentinos. El gobierno nacional, así como también muchos honestos comerciantes, intenta evitar robo semejante, pero solos no pueden. El control de precios no es una simple acción militante de los partidos u organizaciones políticas que apoyan al Kirchnerismo, es mucho más que eso. Debe serlo.

Este martes, en un acto desarrollado en la Casa Rosada, la Presidenta de la Nación hizo un llamado a la sociedad en pleno a resistir la avanzada de ciertos grupos económicos que están incrementando sin motivo todos los precios. “No vamos a permitir que sigan saqueando el bolsillo de los argentinos”, dijo Cristina Kirchner al anunciar aumentos en las jubilaciones y las asignaciones escolares.

Pero es simple: ningún aumento alcanza y, promesa, ningún aumento alcanzará si los especuladores continúan desestabilizando la economía argentina con sus aumentos y remarcación permanente de precios. Son los mismos empresarios que se llevan afuera del país todas las ganancias mientras sangran a los trabajadores asalariados elevando los costos de todo tipo de productos.

Entonces, ¿te vas a quedar quietito criticando al gobierno o vas a defender tu bolsillo? Es difícil ponerse en contra de quienes quieren cuidarte el sueldo y más dificultoso debe ser defender a quienes amasan fortunas haciendo que tus ingresos cada vez alcancen para menos y que lo único que quieren es seguir enriqueciéndose a costa de otros y, casualmente, esos otros somos nosotros.

Hay que activar, controlar los precios, denunciar, informarse. Hay que apoyar al comerciante que decide, aun a riesgo de pérdida, no remarcar sus precios y no comprar productos que aumentaron sin motivo. Porque eso es solidaridad, eso es justamente lo contrario a lo que hacen los especuladores.

Porque no están atacando a una persona, a un político, ni siquiera a un grupo de gobierno, cuando desestabilizan la economía no están atacando a todos, a la sociedad en su conjunto. Ya lo vivimos: los cráneos de los ’90 que nos decían que vivíamos en el paraíso, como Martín Redrado, que elogiaba a Domingo Cavallo, diciendo que era el mejor economista del país y que había creado un modelo fuerte con la convertibilidad, hoy salen a criticar las medidas oficiales y apabullan desde todos los medios de comunicación de los que disponen (y son muchos, es un oligopolio al servicio). El ahora economista de cabecera de Massa, así como tantos otros que nos decían qué bien se estaba en Argentina mientras con sus políticas neoliberales dejaban a millones sin empleo, mataban a cientos de hambre, explotaban el país, vienen a intentar retrotraer el tiempo, quieren volver a aquellos años de vacas flacas para el pueblo y vacas gordas para quienes dirigen los mercados.

Esos economistas de derecha son los que dicen que si la gente tiene mayor poder adquisitivo hay más inflación. ¿Si? ¿No será que todo cuesta más porque empresarios sin escrúpulos avalados e instruidos por economistas sin escrúpulos elevan todos los días los precios? Nos venden espejitos de colores, y seguro mañana los mismos espejitos van a valer más que hoy, encima.

¿Los vamos a dejar? ¿Vamos a sacar la plata de nuestras billeteras y dárselas así, sin más? Yo creo que no, yo creo que te guste o no este gobierno, estés o no de acuerdo con lo que se hace, le creas mucho, poquito o nada a los medios y voceros opositores, tenés que plantarte del lado que te conviene, así de simple. Y ese lado es el que representa quien ayer dijo “Es hora que todos los sectores asuman la responsabilidad de hacer funcionar los acuerdos que estamos forjando. Cuiden lo suyo.” Cuidemos lo nuestro, entre todos, para todos.