Accidente Once: procesaron al maquinista por descarrilamiento culposo

El juez federal Ariel Lijo procesó hoy sin prisión preventiva al maquinista Julio Benítez por «descarrilamiento culposo agravado» por lesiones a 105 personas y «sustracción de pruebas», y lo embargó por 2 millones y medio de pesos. El pasado 19 de octubre, una formación de la línea Sarmiento descarrilló en el andén 2 dejando heridas a 99 personas.

motormanEl juez federal Ariel Lijo procesó esta tarde sin prisión preventiva al maquinista Julio Benítez y ordenó su liberación, tras el choque del tren en la estación de Once del sábado 19 de octubre último.

El magistrado embargó a Benítez por 2 millones y medio de pesos y lo procesó por «descarrilamiento culposo agravado» por lesiones a 105 personas y «sustracción de pruebas», dando por cierto que fue el propio Benítez el que arrancó de la cabina de conducción el disco rígido de la cámara de seguridad.

Benítez excedió el límite de velocidad en al menos diez oportunidades en distintas estaciones antes de chocar con los andenes de la estación Once y está imputado del delito de estrago, ocultamiento y destrucción de prueba, y de las lesiones causadas a los pasajeros. Una de ellas es grave ya que una mujer, a causa de la gravedad de su situación, debieron extirparle un brazo.

El juez Lijo pudo obtener estos datos y decidió ampliarle la indagatoria. Este dato que se pudo obtener se complementa con muchos otros que complican la situación de Benítez, ya que quedó comprobado por los resultados de las pruebas de ADN que demuestran que es su sangre la encontrada en el disco rígido sustraído de su mochila.

Los reportes indicaron que el motorman debió reducir la velocidad del tren a 12 kilómetros por hora, pero por lo contrario ingresó a 22 y causó el incidente que dejó lesiones en una gran cantidad de pasajeros.

Según se pudo determinar, el tren que conducía el maquinista pasó por las estaciones de Paso del Rey y Merlo entre las 6.28 y las 6.29 circulando a 65 kilómetros por hora, donde la velocidad máxima permitida es de 60.

En las estaciones San Antonio de Padua e Ituzaingó, el tren en cuestión pasó cerca de las 6.38 a una velocidad de 63 kilómetros por hora, donde la máxima era de 60. Entre las estaciones Castelar y Morón, de acuerdo al reporte de las 6:50, circuló a 68 kilómetros por hora, pero la velocidad permitida era la misma que la anterior.

También violó ampliamente el límite de velocidad entre las estaciones Morón, Haedo, Ramos Mejía, Ciudadela y Caballito para luego terminar en Once, donde ocurrió el descarrilamiento sobre el andén.