Scioli propone internas porque quiere ser Presidente

Scioli clima politicoMientras la nostalgia a los años noventas se hace casi plausible en la vuelta al ruedo de ciertos actores principales de esas épocas, que, aunque ocultos y tras bambalinas, apoyan a Sergio Massa en estas elecciones legislativas, aspirando a un futuro de retorno a la Casa Rosada de su mano, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, mantiene en el norte de su accionar sus intenciones presidenciales mientras apoya y hace campaña con el candidato oficialista.

No da puntada sin hilo. Lo han subestimado propios y ajenos, lo han señalado como posible desertor los mismos que ahora palmean su hombro por quedarse siempre en el espacio. Es que Scioli es uno de los que ha estado siempre en la primera línea del frente en la década kirchnerista, ocupando algunos de los lugares de poder principales, primero como vice de Néstor y luego como gobernador, cargo que ostenta en la actualidad y del cual quiere fugar hacia arriba.
Lo dijo y lo sostiene, en 2015 quiere ser candidato a Presidente de la Nación y, ¿por qué no? Luego de la partida de Sergio Massa y su configuración opositora apuntalada por lo más rancio del peronismo, Scioli ve el camino de la sucesión kirchnerista bastante despejado, y es una de las principales figuras que se ha mantenido vigente y que, aunque hizo algún que otro amague, nunca sacó los pies del plato. En definitiva, con una mirada bastante pragmática, siempre ha sido fiel al sector político que lo colocó en la vicepresidencia de la República en el año 2003.
Este viernes en el diario La Nación se puede leer una entrevista hecha al gobernador, donde el punto más significativo no es ya lo que todos sabemos y tenemos claro: que quiere ser candidato a presidente, sino que propone elecciones internas dentro del peronismo –partido que él lidera- para dirimir las candidaturas principales de cara al 2015.
Esta propuesta, de seguro, traerá debates, adhesiones y rechazos por parte del espectro político pejotista. Pero para Scioli ha de ser una buena herramienta para seguir teniendo la sartén por el mango, tengan lugar o no esas elecciones internas al final.
Mientras tanto, el gobernador redobla sus esfuerzos para acompañar y apuntalar al candidato oficialista bonaerense, Martín Insaurralde, y lo acompaña en sus recorridas por el interior y sus actos de campaña. Y esto no es gratuito ni desinteresado: a Scioli le conviene una buena performance kirchnerista en la provincia que lo votó dos veces, si quiere afirmarse desde su territorio para sostener su eventual candidatura al sillón de Rivadavia durante estos dos años, donde surgirán competidores dentro y fuera de su espacio político, y Scioli lo sabe muy bien, por eso propone ‘métodos’ decisorios no implementados con anterioridad para definir disputas internas que, seguro, no se demorarán en llegar.