La encrucijada de Massa: robo, sospechas y nervios

massa y malena

Especulaciones al por mayor, dudas, preguntas sin respuestas. El robo en la casa de Sergio Massa ha traído un sinfín de teorías, y lo único que logró positivamente con el ocultamiento del hecho y su filmación es que todo el arco político, oficialista u opositor, desconfíe de la veracidad de los dichos del Intendente de Tigre y su esposa, quien además se mostró violenta con los medios de prensa.

En declaraciones a la agencia Télam, el diputado y candidato a renovar su banca, Francisco De Narváez, manifestó sus resquemores al afirmar que “El hecho es dudoso y suena a especulación electoral. ¿Massa esconde algo? Hay un prefecto preso hace quince días y nunca dijo nada. ¿Massa habrá manipulado los tiempos de la justicia para que no se sepa nada antes de la fecha de las elecciones? ¿Por qué hace todo esto Massa? ¿Qué tenía en su casa?”. Preguntas que el candidato del Frente Renovador ha evitado responder, porque elige no hacerlo o porque no puede.

La candidata del Frente Amplio Progresista, Margarita Stolbizer, también expresó sus dudas y planteó cierto disgusto con el manejo de la situación: “El ocultamiento del hecho demuestra la intención de que no trascienda que en Tigre no se vive tan seguro como parece, cuando el Intendente (Massa) ha vendido su campaña basada en la seguridad de su distrito”. Y apuntó con grueso calibre afirmando que Massa “Ocultó el robo porque evidentemente la situación de Tigre no es la que nos cuentan ¿Qué le queda a un vecino que no vive en un country lleno de camaritas si al propio Intendente le entran a robar a su casa?”. Fuertes declaraciones de una opositora a otro, competidores directos en la Provincia de Buenos Aires.

La actitud de Massa ha sido tan llamativa como los sucesos en sí, de hecho se lo observa muy nervioso en sus apariciones en público. Todo lo acontecido desde que la filmación del robo fue dada a conocer no se ha percibido como algo positivo para él, y su irritación mediática demuestra que lo sabe.
Desde el Frente para la Victoria no se hicieron esperar las declaraciones que van en la misma sintonía que las de la oposición. En diálogo con Radio América, el senador Aníbal Fernández reconoció que autorizó que “en 2007 este tipo (Alcides Díaz Gorgonio) trabaje ahí, y entraba asiduamente en el barrio privado y en la casa de Massa”, porque el mismo Massa le pidió que él fuera designado en la seguridad del barrio privado donde vive, cuando estaba a cargo de las fuerzas de seguridad desde el Ministerio del Interior: “Me lo pidió para que haga adicionales en ese lugar. Y nosotros lo permitimos porque es un ingreso extra para el trabajador”.

Massa está en una encrucijada: si el robo fue real, él, paladín de la lucha contra la inseguridad en Tigre, donde él mismo afirmó haberla vencido con su sistema de control mediante cámaras, debe reconocer un obvio fracaso, sobre todo porque fue en un barrio privado, muy custodiado, además. Si el robo no fue real, deberá enfrentar la realidad, deberá afronta en época electoral, haber montado semejante mentira y subestimado a los argentinos, porque estas cosas salen a la luz, más temprano que tarde.