Massa pega y espera

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Desde la trinchera de Tigre, desde donde avanza y se repliega desde hace tiempo su intendente, Sergio Massa,  volvió a criticar al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, por uno de los temas más sensibles que han sido uno de los ejes más problemáticos de su gobierno, la inseguridad.
En esta oportunidad, Massa solicitó la “descentralización de los juzgados de Garantías para no quedar a mitad de camino, en los esfuerzos que hace el Municipio”, realizando así un fuerte cuestionamiento a la gestión sciolista por el avance delictivo en su distrito bonaerense, donde Massa ha logrado hacer bandera el tema de la seguridad, colocando las famosas cámaras de vigilancia, por ejemplo.
Desde la campaña permanente que ha emprendido el intendente de Tigre, donde coquetea con oficialismo y oposición casi de manera permanente, disparó que “Si la Provincia cumpliera con su obligación, más de los 150 millones que su municipio invierte en seguridad en 2013 se podría traducir en 300 plazas, 1500 pavimentos, 15 centros de salud y 20 jardines de infantes nuevos”. Pero esto ya lo hemos visto, cuando hace años, el mismo Scioli hacía algo similar guiñando un ojo hacia el gobierno y tirando besitos a las filas opositoras, cuando anunció que “tenía las manos atadas” para hacer ciertas cosas en su gestión.
Parecería que Massa intenta emular, aunque sea de manera inconciente, a aquel Scioli del 2009: “Nosotros entendemos que frente a la imposibilidad de la Provincia, es nuestra obligación política que resolvamos los problemas, porque la gente no entiende de jurisdicciones y pretende respuesta. Nosotros a partir del esfuerzo del vecino con su contribución y tasas tratar de darle esa respuesta”, dice. Pero Massa apunta a un directo competidor territorial, que puede darse, él lo sabe y nosotros también, tanto dentro como fuera de las listas oficialistas.
En un año electoral, sobre todo, cada cosa que se diga y como se lo diga irá enmarcado por las coordenadas que fijan las primarias de Agosto y las generales de Octubre. La inseguridad es un tema a abordar, sin dudas, y ha sido una muletilla de Massa desde el principio.
Habría que ver como le fue a Scioli en su momento con ese pivoteo goloso. Massa es joven e inteligente y tiene más de una cosa a su favor: tiene tiempo, ha acumulado experiencia y ya debe saber con quien pelearse y con quien no. Esta legislativa puede ser un trampolín para él, algo que lo catapulte hacia arriba y hacia delante, o puede resultar un pantano que lo embarre y retarde. También puede esperar, esperar y ver. Puede seguir orejeando sus cartas antes de jugar realmente. Y, parece, que si puede ir despejando un poco la cancha, mejor. Aunque Scioli no necesariamente puede llegar a ser un obstáculo, no si en el 2015 Massa aspira a la provincia y el actual gobernador a la nación.

 

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