Las premuras de Marijuán

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Los aprietes, las amenazas, las intimidaciones… siempre entran en el decálogo de la infamia, de lo repudiable. Son cobardías usualmente obradas bajo el cómodo techo del anonimato. Sombras que suelen cernirse sobre determinadas personas para que dejen de hacer lo que hacen, o deberían hacer.

Esto ha sucedido con el fiscal Guillermo Marijuán, quien ha denunciado amenazas contra sí y su familia en las últimas horas. ¿De quienes provienen? Bueno, hay decenas de especulaciones. Muchos medios han optado por señalarlas en el marco de la causa iniciada por dicho fiscal al empresario Lázaro Báez, entre otros.
Aunque el interés de estas líneas no es hacer especulaciones sobre el ya famoso sobre que recibió Marijuán con la intimidación escrita dentro, sino avanzar un poco en el análisis de las prioridades de este fiscal en los últimos años y los diversos tipos de coacciones que existen.

Para esto debemos señalar algo fundamental: hace cinco años Hernán Arbizu, ahora ex vicepresidente del banco JP Morgan, denunció al Grupo Clarín (y otras 469 empresas) por presunto lavado de dinero. Esa causa y desde esa fecha está en posesión del mismo fiscal, quien durante todo ese período de tiempo sólo presentó dos escritos y no solicitó indagatorias e, incluso, no se les permitió participar en la causa ni a la AFIP y a la UIF (Unidad de Investigaciones Financieras).
Pero, marcando demasiadas diferencias, sí imputó a Lázaro Báez, y bastante rápido, a sólo dos días de hacerse cargo de la causa por presunto lavado de activos. Qué distinto, ¿no?

¿Está mal que haya actuado con tanta celeridad en el caso del empresario que se señala cercano al Kirchnerismo? No. ¿Está mal que la otra causa, la que investiga el presunto lavado de dinero por parte empresas como el Grupo Clarín, no haya sido objeto de la misma premura y no haya avanzado en cinco años? Si. Claro que si.
Sabemos que luego del informe emitido en un programa de televisión conducido por Jorge Lanata, cámara oculta de por medio, luego desmentida por el mismo protagonista del video, Fariña, quien dijo que fue todo ficción solicitada por el conductor de Periodismo Para Todos, Marijuán sumó a la lista de imputados no sólo a Báez, sino también a su hijo Martín, el contador Daniel Pérez Gadín y Fabián Rossi. En días.

No hace mucha falta marcar los contrastes. Como en un juego de esos que solían aparecer en las últimas páginas de los diarios, donde había dos imágenes hipotéticamente iguales, y el lector, atento, debía señalar las diferencias, aquí podríamos marcar unas cuantas.

Ahora, Arbizu también sufrió amenazas cuando denunció a Clarín y las otras empresas, perdió su trabajo, su familia, su vida tal y como la conocía por embarcarse en este bote de la justicia argentina que hace agua por todos cuando se denuncia a poderosos, pero poderosos de verdad. Arbizu dice que Marijuán no movió la causa en un lustro por presiones. Si así fuese, nunca las conocimos, nunca saltaron como rata por tirante como saltó esta última y por la cual la procuradora General de la Nación pidió reforzar la custodia al fiscal. Nunca se hicieron públicas, si es que existieron.

Tal vez Marijuán pueda explicar las discrepancias abismales que encontramos entre las dos imágenes, la de la causa contra el Grupo Clarín que duerme el sueño de los justos, y la erigida en horas, contra Báez. Y si así fuese, sería bueno que lo haga, porque los lectores, atentos y lápiz en mano, pueden señalar, como se hacía en las últimas páginas del diario, las diferencias sólo en una de las dos imágenes que, a simple vista, siempre pretendían hacernos creer igual a la otra.

 

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