«Decile al que te mandó, que si»
(Por Jorge Tesán*) Cuando se habla de eso que vagamente se denomina «Proyecto Nacional y Popular», se suele citar como una de sus características el haber vuelto a interesar a los jóvenes por la política o al menos por algunas consignas bienintencionadas. Se supone, entonces que quienes se sienten identificados, ya no con el gobierno, sino con un sistema de ideas mas amplio, que auspicia que los jóvenes participen, darán bienvenidas a quienes planteen necesidades de soluciones y hagan el esfuerzo en expresar esas inquietudes.
En la tarde de hoy, con mi familia, fuimos al Unzué, donde se desplegó una serie de actividades que tienen que ver con Paka-Paka, Telam, etc. Ahí me saqué una foto con un corpóreo de Belgrano, y presencié como los chicos hacían suyos a los personajes de la historia. Si me lo juraban hace quince años, no lo hubiera creído.
Ahora bien, fuimos hoy simplemente porque se nos ocurrió ir hoy. No teníamos idea de que iban a concurrir algunos personajes conocidos de la política. Fue por un pasillo del Unzué que me lo crucé a Bonifatti (un funcionario marplatense) dialogando acaloradamente con Pablo Fernández Abdala (Presidente del EMTUR), y al rato me enteré de que venía Abal Medina. Se empezaron a juntar periodistas y mientras mi hijo mayor hacía cola en uno de los juegos de la kermesse, anunciaron la llegada de Pulti.
En efecto, a unos diez metros de donde estábamos, pude ver al intendente. Sonriente, amable, se sacaba fotos con quien se le acercara. Nunca lo había visto en persona.
Se armó un nutrido grupo de periodistas, cámaras, tiracables, etc. que seguían a alguien que resultó ser Abal Medina. El tipo se paraba ante cada stand, abrazaba gente y se sacaba fotos haciendo la “V”. Entre el grupo, circulaba el intendente.
Mi hijo Juan Diego cumple diez años en pocos días. En cuanto se enteró de que estaba Pulti, muy enérgico, dijo que iba a ir a hablarle. No entendí bien de qué tema. Yo le pedí que no fuera y lo sostuve de la mano. Tenía miedo de que, por intentar hablarle, incurra en malas maneras y se desvirtúe el mensaje de lo que le quería decir. Entonces me dijo que al menos, quería verlo.
A todo esto, el scrum periodístico seguía a Abal Medina y en un momento Pulti quedó distanciado de ese grupo principal. Se lo señalé a mi hijo y éste se acercó. Con un dedito lo tocó desde atrás y le dijo:
“-Disculpe, yo quiero que usted haga algo para salvar la Reserva (Puerto)-“
Pulti, camisa Dior y corbata, creo que gris, le prestó atención e hizo de intendente, que es lo mas que hubiéramos esperado.
“-No te preocupes, que la vamos a salvar –le dijo- estamos trabajando en eso-“
“-Hay que hacer que de la Reserva se vaya Aldosivi-“, continuó mi hijo.
Pulti asintió y le dijo algo así como “Ojalá”, pero en ningún momento pareció querer sacárselo de encima. Mi hijo siguió hablándole de que estaban destruyendo la Reserva y le dijo algo como “Dígale a Scioli y Aldrey que salven la Reserva”. Pulti volvió a asentir, pero se despachó con una ironía que nos dejó atónitos:
“-Decile al que te mandó, que sí-“, y se fue, mientras un grupo de chicos de La Cámpora felicitaban a Juan Diego por su atrevimiento y lo auguraban intendente para dentro de veinte años.
Recordé una frase similar de parte de Mauricio Macri a una periodista que cuestionaba algunos actos de su gobierno. Sentí que el intendente ninguneaba la intención de mi hijo, de intentar charlar con él desde sus diez años, confiar en su investidura y encargarle algo desde su inocencia, que él cree que puede cambiar las cosas. Pulti prefirió creer que a mi hijo lo habíamos “mandado”. De hecho, yo estaba al lado, y no hubiera tenido ningún inconveniente en intentar charlar con él. Pero mi hijo, a diferencia de mí, creyó mas que yo en la posibilidad de dialogar con el intendente, y el tipo lo remata con semejante cachetazo. No es muy nacional ni popular el creer que un niño no puede hablar mas que por boca de “quienes lo mandan”.
“Vuele bajo, porque abajo, está la verdad”, cantaba Facundo Cabral. Mientras el intendente cree que a los chicos con inquietudes “los mandan”, se pierde de ver, una vez más, la realidad.
*Jorge Tesán es humorista gráfico marplatense.
Nota de la Redacción: Para entender de que niño estamos hablando se lo puede ver en otra serie de cuestionamientos vecinales en ESTE VIDEO

