Ordenan frenar la conversión de un centro clandestino de detención en un bar
La instalación de un bar de gin en un lugar que fue centro clandestino de detención sigue generando rechazos en Mar del Plata.
En tiempos en los que se relativiza el terrorismo de Estado y las políticas de memoria, verdad y justicia fueron desmanteladas, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos por Razones Políticas obtuvo un logro importante a través de la Justicia.
Es que el Poder Judicial dictó una medida cautelar que suspendió las obras de un bar en Mar del Plata que se pretende instalar en el predio de la ex ESIM, lugar que durante la última dictadura cívico-militar funcionó como centro clandestino de detención y tortura.
El fallo, firmado por los camaristas Alejandro Tazza y Pablo Jiménez, hizo lugar al planteo de la mencionada entidad y, en consecuencia, ordenó paralizar cualquier intervención en el sitio hasta el 8 de abril del próximo año.
La resolución se inscribe en una disputa que lleva años y que volvió a tomar fuerza desde la llegada de Juntos por el Cambio al gobierno municipal de Mar del Plata, cuando comenzó a impulsarse el uso comercial de sectores del predio, pese a su historia ligada al terrorismo de Estado. El proyecto inmobiliario ya había sido impulsado en 2019 durante la gestión de Carlos Arroyo. Posteriormente, durante el primer mandato de Guillermo Montenegro también se promovió la iniciativa, recibiendo el rechazo de organismos de derechos humanos, sobrevivientes y vecinos. Finalmente, la tercera fue la vencida y en agosto de 2024, ya con mayoría propia en el Concejo Deliberante, el ahora legislador libertario consiguió que el cuerpo legislativo aprobara la ordenanza para avanzar en el proyecto.
