Repudio por el traslado de Astiz y otros represores a una cárcel VIP en Campo de Mayo
Organismos de DDHH y víctimas del terrorismo de Estado denunciaron la medida como una señal de impunidad y retroceso en las políticas de memoria, verdad y justicia.
Organismos de derechos humanos y referentes sociales repudiaron el traslado de 19 represores condenados por delitos de lesa humanidad a la Unidad 34 de Campo de Mayo, una cárcel del Servicio Penitenciario Federal (SPF) con condiciones diferenciales. Entre los trasladados se encuentra Alfredo Astiz, condenado por crímenes cometidos en la ESMA y símbolo del accionar represivo durante la última dictadura cívico-militar.
El movimiento de los represores, confirmado este viernes, se dio en un contexto de creciente preocupación por la posible reversión de políticas de memoria, verdad y justicia. El SPF, bajo la órbita del ministerio de Seguridad que encabeza Patricia Bullrich, argumentó que la medida responde a una necesidad de descomprimir la sobrepoblación en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza.
Sin embargo, desde organismos como H.I.J.O.S Capital y sobrevivientes de centros clandestinos de detención denunciaron que se trata de un “beneficio encubierto” que otorga privilegios a criminales de lesa humanidad. Campo de Mayo no solo ofrece mejores condiciones de detención, sino también acceso a actividades recreativas y talleres, lo que fue calificado por las víctimas como “una provocación y una reivindicación del terrorismo de Estado”.
