Macri aceptó la renuncia de Gils Carbó
La decisión del Presidente se publicó hoy en el Boletín Oficial. Desde el inicio de la gestión de Cambiemos en diciembre de 2015, distintos representantes del Gobierno nacional habían manifestado su intención de desplazarla. Acorralada por medidas judiciales, la Procuradora había presentado la renuncia a su cargo.
A través de un decreto publicado esta mañana en el Boletín Oficial, el presidente Mauricio Macri aceptó la renuncia de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, a partir del 31 de diciembre próximo.
Mientras tanto, el Gobierno apura en el Senado el proyecto de reforma del Ministerio Público Fiscal.
«Acéptase, a partir del 31 de diciembre de 2017, la renuncia presentada por la señora doctora D. Alejandra Magdalena Gils Carbó al cargo de procuradora general de la Nación», indica el artículo 1° del decreto 898/2017, que lleva las firmas de Macri y el ministro de Justicia, Germán Garavano.
Las intenciones de remover a Gils Carbó fueron expresadas por distintos miembos del gobierno desde la asunción de Mauricio Macri; pero se vieron fortalecidas tras las últimas elecciones legislativas, cuyos resultados fueron un espaldarazo para la gestión de Cambiemos.
La procuradora, que había asumido su cargo en 2012 en reemplazo de Esteban Righi, se vio acorralada, fundamentalmente, por dos decisiones judiciales; que la habrían llevado a negociar una salida «elegante» con el ministro Garavano.
Es que meses atrás, el juez Julián Ercolini había dictado su procesamiento, acusándola por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, por la compra del edificio de la Procuración. El juez federal Julián Ercolini ordenó además un embargo sobre sus bienes por 7 millones de pesos.
Por otra parte, un fallo dictado por el fuero Contencioso Administrativo dejó la puerta abierta para una posible remoción de la funcionaria sin obligación de recurrir al juicio político con intervención del Congreso.
Acorralada, Gils Carbó decidió dar un paso al costado y presentó su renuncia el 30 de octubre pasado en una carta al Presidente, en la que afirmaba: «Estoy persuadida de que mi permanencia en el cargo redunda en decisiones que afectarán de manera sustancial la autonomía del Ministerio Público Fiscal».
Además, la procuradora destacó tener «esperanza» de que su renuncia «disuada reformas que, amén del debilitamiento señalado, rompan el equilibrio que debe regir el sistema de administración de justicia».
Mientras tanto, el Gobierno apura en el Senado el proyecto de reforma del Ministerio Público Fiscal, en acuerdo con el sector del PJ que lidera Miguel Ángel Pichetto.
La iniciativa prevé que el Ejecutivo podrá suspender al jefe de los fiscales y reduce los requisitos para designarlo y removerlo. La designación del procurador ya no será por dos tercios del Senado, sino por mayoría absoluta -la mitad más uno de los miembros-, se establecerán requisitos menos exigentes para su remoción y se reducirá la duración del cargo a 5 años.
A través de un trámite express, el oficialismo pretende obtener dictamen en la Comisión de Justicia este miércoles y darle media sanción al proyecto de modificación en la sesión del 15 de noviembre, antes de que Cristina Fernández de Kirchner asuma su banca en el Senado.
