«Hay que luchar contra quienes pretenden desestabilizar»

capitanich 17OEl jefe de gabinete, Jorge Capitanich, llamó a luchar por el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en su visita a Campo Largo, Chaco, donde inauguró viviendas, pavimento, electrificación urbana y rural, y anunció emprendimientos que demandarán una inversión de 583 millones de pesos.

En esta localidad del centro de la provincia, a 214 kilómetros al oeste de la capital chaqueña, el también vicepresidente primero del Consejo Federal del Partido Justicialista habló anoche sobre “las mafias y monopolios mediáticos” que operan “la cadena del desánimo” y alertó que “en esta Argentina no hay lugar para los pusilánimes, sino solo para valientes y corajudos”.

Sin aludir con palabras a la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, cargó contra el “gran operativo de las corporaciones” para intentar vincular ese episodio “con el gobierno de nuestra compañera Presidenta, quien prefiere seguir trabajando por todos y cada uno de los argentinos”.

Luego sostuvo que ese caso evidencia, como nunca antes ocurrió, a los grupos económicos que “han hecho mucha plata” y que aún así “son los grandes detractores de la política del crecimiento, la equidad y la inclusión social” que impulsaron y llevaron a cabo los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

El jefe de gabinete admitió que no esperaban esos mensajes de “las mafias y grupos económicos y mediáticos”, y sostuvo que junto a la presidenta de la Nación “hay dirigentes políticos con dignidad, con hidalguía y con coraje para defender lo que hicimos y para seguir construyendo la grandeza de la patria”.

A continuación remarcó: “Representamos un proyecto político que transformó la Argentina y la provincia. Y lo hacemos con el orgullo de sentirnos protagonistas de un cambio histórico” y que este año “la opción, como siempre, es elegir a un presidente de la democracia o a empleados de las corporaciones”.

Por ello cree hay grupos que “no pueden ver a la Argentina en paz” , recordó que esos grupos económicos y mediáticos que “pactaron con la dictadura, con la sangre de la dictadura, quisieron lograr hegemonía comunicacional para extorsionar a los gobiernos democráticos. Quisieron quedarse con el monopolio de la voz, la imagen y la comunicación”.