Tuiteros de Auditoría General de la Nación contra organismos estatales

DespouyTrabajadores de la Auditoria General de la Nación denunciaron que, durante la gestión del radical Leandro Despouy, se contrató tuiteros para que embistan contra empresas y organismos del Estado.

«No es que ahora trabajemos menos, sino que los que no están son los empleados que supuestamente deberían haber ingresado y no vienen a trabajar», confió hace días un trabajador que lleva casi dos décadas en la Auditoria y que pidió estricta reserva de identidad.

«Esto de los ñoquis ya trajo varias discusiones entre los auditores generales, porque ninguno se hace cargo de los ingresos», agregó.

Según datos publicados por la propia AGN, en la última década el personal aumento más de un 140 por ciento, mientras que la productividad del ente que debe asistir al Congreso Nacional en el ejercicio del control externo del sector público pasó, en diez años, de un informe cada dos empleados a uno cada cinco.

En total, cada uno de los informes de la AGN le cuesta al Estado más de un millón y medio de pesos.

Asimismo, otro empleado de la AGN, quien también pidió estricta reserva de identidad por miedo a represalias por parte del director de la AGN, el radical Leandro Despouy, acusó directamente a los máximos responsables de la AGN de «financiar con dineros públicos» a usuarios de la red social Twitter «nombrados por la actual gestión» y que, según indicaron, no se presentan en la sede de la oficina «ni para retirar su recibo de sueldo».

Entre los «Tuiteros rentados» se destacan algunos bastante conocidos y con intensa actividad en las redes sociales, como Esteban Amadeo Schmidt, quien es planta permanente la AGN desde hace años.

Si bien Schmidt, debe cumplir en el organismo un trabajo tiempo completo como integrante del área de prensa, se pasea por el mundo sin pedir licencia y escribiendo para diferentes medios. Por ejemplo, la revista Rolling Stone, para la que en marzo de este año fue a entrevistar a Javier Mascherano auspiciado por la empresa Nike.