Las cosas por su nombre. No le digamos saqueos al robo sistemático y organizado de bienes suntuosos. No comparemos estos incidentes con los saqueos por hambre del 2001, cuando era comida lo que se llevaba la gente de los comercios, la comida que no podían comprar porque no había trabajo, no había plata, prácticamente no había Estado. No llamemos simple reclamo salarial al acuartelamiento policial, cuando el que exige tiene una 9mm. en la cintura y la posibilidad de liberar las ciudades para que sean pasto de los delincuentes si no se cede a sus pedidos. Y mucho menos cuando sabemos y pudo comprobarse que en diversos puntos del país la misma policía acicateó y comandó estos asaltos y destrozos. No. Llamemos a las cosas por su nombre. Leer más