«Arroyo está desbordado, le llenaron la cabeza y no me respetó»
MAR DEL PLATA-Luis Melo, uno de los dos funcionarios echados por el intendente, rompió el silencio desde Capital Federal, ciudad a la que volvió tras un paso de 9 meses por Mar del Plata. Disparó contra todos: «Son un club de amigos»
Un nuevo escándalo sacudió la administración de General Pueyrredon el último fin de semana: el intendente Carlos Arroyo decidió echar de los cargos de Coordinación de la Secretaría de Gobierno a Emiliano Mensor, y de director de Inspección General a Luis Melo, un hombre oriundo de Capital Federal que había llegado a la ciudad en enero para asumir en el área que comanda Emilio Sucar Grau.
Como consecuencia de irregularidades en el marco de una campaña publicitaria de Ford para la presentación de sus nuevas camionetas Ecosport en el Museo Mar, el jefe comunal decidió la salida de los dos funcionarios. Luego, dio a entender que se trataba de «elementos innecesarios» y por eso les había pedido la renuncia.
Ahora Mar del Plata se contactó con Mensor y con Melo: el primero no quiso hacer declaraciones, mientras que el segundo, ya de vuelta en Capital Federal, disparó contra todos: «Mar del Plata vive en la Edad de Piedra, es un club de amigos», lanzó.
Al ser consultado sobre las acusaciones en su contra, Melo dijo: «Mi actuación es muy clara, tengo mucho respeto por el vecino de la ciudad de Mar del Plata, al que le cuesta mucho pagar sus impuestos. Los carteles de Ford estaban emplazados en el Museo MAR, y yo no tengo ninguna injerencia ahí porque es provincial».
El ahora ex funcionario se desentendió de su rol en la autorización de la campaña publicitaria. «A mí me llegó la nota del pedido de autorización de la agencia publicitaria para implementar los carteles, nos reunimos junto con Sucar Grau y la gente de Ford, y luego le di curso para que pasara al Departamento Operativo y al Concejo Deliberante, que es el que autoriza finalmente: se imaginarán que la gente de Ford no tiene ningún interés en hacer algo que no corresponda, y en el área que me compete a mí, la Municipalidad tampoco», aclaró.
Sin embargo, indicó Melo, el intendente Arroyo no escuchó su versión: «No me dejó dar ninguna explicación sobre lo ocurrido, ni mi opinión. No le importó mi trabajo de nueve meses: el intendente me esperó con la renuncia directamente para que yo la firmara. Tengo 35 años en esto y asumí en Mar del Plata en enero: que consulten en UCIP y en otros ámbitos a ver qué clase de funcionario soy», señaló.
Respecto de las sospechas sobre posibles «coimas» o dinero desviado de la campaña a los funcionarios, Melo también se defendió. «Mar del Plata está en la Edad de Piedra. La repartición con la que me encontré yo es un club de amigos: el extraño del grupo era yo, la persona que no pertenece a la Statu Quo de la ciudad. Trabajé intensamente a los efectos de revertir dentro de mi campo lo que se pudiera, pero no pertenezco al ámbito y para proteger a algún funcionario pagué el pato yo», subrayó.
Cuando se le preguntó si se refería a Mensor o a la propia Evangelina Tedrós, hijastra del intendente Arroyo que ocupa el cargo de titular del Departamento de Publicidady que ahora es fuertemente cuestionada por el gremio de los Municipales, Melo se negó a dar nombres. «No me corresponde hacerlo, sólo se puede decir que yo no podía autorizar colgar un cartel en el Museo Mar», expresó.
Por último, vertió fuertes declaraciones sobre Arroyo: «Al intendente le han llenado la cabeza, es una persona de bien y no voy a poner en tela de juicio su capacidad ni su idoneidad. Él está desbordado con la problemática de Mar del Plata, y en vez de ayudarlo le llenan la cabeza. Yo le sigo teniendo respeto y confianza, pero él no me respetó. La administración está quebrada, no hay plata para las horas extras, para los insumos, para nada. Yo amo esa ciudad y me dolió mucho lo que pasó», concluyó.
