Intendentes de distritos inundados llevaron su preocupación al gobierno provincial
Los intendentes de los distritos más complicados por el agua trasladaron la creciente preocupación por la inundación en campos y caminos rurales a las autoridades provinciales, que analizaron la situación y, aunque ratificaron que las prioridades a corto plazo son los cascos urbanos, señalaron que las obras estructurales “están en marcha”.
La Provincia mantuvo el miércoles una reunión con los jefes comunales de los municipios del noroeste (General Villegas, Rivadavia, Trenque Lauquen y Pellegrini); mientras que el martes atendió el reclamo de los intendentes de los distritos que integran el Comité de Cuenca de las Lagunas Encadenadas del Oeste (Adolfo Alsina, Daireaux, Guaminí, Coronel Suárez, Saavedra, Puan y General La Madrid).
En la mayoría de esas comunas, además del agua que reciben de otros distritos, ya llovió más de la media anual, pero la preocupación hoy pasa porque aún faltan las lluvias de primavera, que suelen ser más abundantes. En tanto, el objetivo de las reuniones fue monitorear el movimiento de las aguas y evaluar la marcha de las obras más urgentes, como alteos y contenciones, para impedir que la masa hídrica ingrese a los cascos urbanos. No obstante, la preocupación crece en torno a los campos y a los caminos rurales, que atenta contra las producciones locales y no encuentran solución en lo inmediato.
El coordinador de la Comisión de Emergencia de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Pablo Ginestet, dijo a DIB que la red vial está “totalmente colapsada” por el agua y que muchas producciones, principalmente las tamberas, “corren serio riesgo”. Y si bien dijo que aún no hay números concretos, señaló que “hubo grandes pérdidas en cultivos soja y de maíz”, al tiempo que agregó que “la siembra de fina fue prácticamente nula” y que el área de trigo “descendió considerablemente”, sobre todo en la zona de Daireaux, Henderson y Bolívar.
Al respecto, el subsecretario de Infraestructura Hidráulica, Rodrigo Silvosa, dijo que el Gobierno provincial “no” niega la situación del campo, pero ratificó que las obras de emergencia fueron encaradas con la prioridad puesta en las ciudades. “Obviamente tenemos problemas de conexión, problemas con los caminos rurales, con el campo, no estamos negando eso. Entendemos que la problemática rural no puede quedar afuera del abordaje, pero en ese sentido estamos trabajando en el mediano y en el largo plazo, y hemos encarado las obras estructurales para resolver el problema de manera definitiva”, explicó.
Asimismo, el funcionario indicó que cuando se habla de “largo plazo no se está pensando en 30 años”, y agregó que “estamos calculando que los primeros frutos empiecen en tres a cinco años”.
En el noroeste
Como se viene informando, la crisis hídrica no cesa en el noroeste bonaerense, y mantiene más del 40% de los territorios rurales bajo agua. Esa región recibe el excedente hídrico de las provincias limítrofes Santa Fe, Córdoba y La Pampa. Inclusive, en las últimas horas recrudeció una vieja polémica por la apertura del Camino del Meridiano V, que preocupó a los intendentes bonaerenses. La semana pasada vecinos y productores de la provincia vecina se manifestaron en la Ruta 188 al límite con el distrito bonaerense, a donde concurrieron con picos y palas bajo el lema “que el agua siga su camino y no nos inunde más”.
Al respecto, Silvosa dijo que “abrir el Camino del Meridiano haciéndole llegar más agua a Buenos Aires es una situación extrema, que sólo podríamos aceptar coordinar en caso de que alguna localidad (de La Pampa) tenga algún problema grave”. Y agregó: “Nuestros partidos de Rivadavia, Pellegrini, Villegas y Trenque Lauquen, están al límite. No tienen más capacidad y permitir una medida así pondría a los pueblos en riesgo”.
El intendente de Pellegrini, Guillermo Pacheco, mostró su preocupación al respecto y dijo que fue uno de los ejes centrales de la reunión realizada ayer en La Plata en la que estuvo presente el ministro de Infraestructura, Roberto Gigante.
Pacheco señaló que pese a que “no ha habido nuevas lluvias, los niveles del agua se mantienen altos” y compartió la preocupación con sus pares por las lluvias de primavera. En ese distrito, añadió, “hay dos localidades en riesgo Bocayuva y De Bary, pero el agua no ha ingresado y no hay evacuados”.
“Nos estamos preparando para el agua que va a llegar, sabemos que va a complicar la situación, y por eso estamos acelerando los ritmos de ejecución al máximo posible”, dijo Silvosa sobre las precipitaciones del mes próximo.
Por su parte, el intendente de Rivadavia, Javier Reynoso, señaló que por estas horas crece la preocupación en torno al mayor foco hídrico que se encuentra en el reservorio Cuero de Zorro que “está próximo a rebalsar y amenaza con inundar la ruta nacional 33”, calzada que une los puertos de Bahía Blanca y Rosario.
Reynoso agregó que solicitaron un nuevo encuentro con la Provincia, esta vez en el Ministerio de Economía provincial, para comenzar a hablar por la situación económica de los distritos. “Con esta problemática aumentaron los gastos y disminuyeron las recaudaciones, sobre todo en cuanto al cobro de tasas viales, por ejemplo”, explicó a DIB, tras insistir en la problemática de los caminos “intransitables”.
Comité de las Encadenadas
Por su parte, los jefes comunales que integran el Comité de las Lagunas Encadenadas del Oeste, también trasladaron su preocupación al Gobierno en una reunión el martes, tras sobrevolar la zona en la que identificaron unos 40 canales que no son de origen natural. “No estamos en condiciones de confirmar que sean clandestinos, pero podrían estar agravando la situación. Le entregamos un informe a Silvosa para que lo evalúen con la Autoridad del Agua”, dijo a DIB el intendente de Guaminí, Néstor Álvarez.
“Esa es una zona que no tiene pendiente hacia ningún lugar. Se trata de una cuenca arreica, es decir, no tiene salida natural por ningún lugar propio de la geografía, y las lluvias que vienen cayendo sobre la zona generaron los excesos hídricos en las lagunas”, explicó Silvosa.
Asimismo, dijo que en esa región comenzaron dos grandes obras: la recomposición del Camino de El Mataco, que funciona como regulador de paso de agua entre las lagunas; y la reconstrucción del Partidor Piñeyro, en Coronel Suárez, que también regula la cantidad de agua que ingresa a las lagunas.
“Este es el cuarto año con lluvias muy por encima del promedio anual registrado históricamente, eso ha generado que las napas se colapsaron. El problema de pendiente natural, la no planificación del uso del suelo, sumado a las obras que no se hicieron, dan como resultado esta problemática”, indicó Silvosa.
