Olivera ante la fiscal: “Sonia quería tener algo carnal conmigo, decía que me quería dar»

CORONEL SUÁREZ  – En la declaración, el pastor detenido, Jesús María Olivera, también señaló que “Molina muchas veces hacía ayunos voluntarios”. Y agregó que “ella decía que estaba endemoniaba y defecaba en el living de casa”.
El pastor acusado de secuestrar y violar a Sonia Marisol Molina declaró ante la fiscal María Marta Corrado y rechazó los cargos que pesan en su contra.

La Brújula 24 accedió a la indagatoria prestada por Jesús María Olivera. Allí, el detenido indicó que “Molina nunca estuvo en cautiverio. Ella entraba y salía. Y creo que trabajó hasta poco antes de hacer esta denuncia”.

Olivera le dijo a la fiscal “Sonia empezó a quedarse en casa cuando la echaron de una casa donde trabajaba. Ahí no la querían porque se levantaba a las 4 de la mañana para mirar a los chicos cuando hacían pis en la calle a la salida de los boliches”.

“Sonia decía que estaba endemoniada, que se venía el apocalipsis. Decía que escuchaba una voz y se tiraba al piso. Era bastante teatrera. Entraba y salía de la casa, nunca estuvo en cautiverio. La veían la mujer del plomero y el mecánico que eran vecinos”, continuó ante la fiscal.

En otro tramo de la declaración, Olivera sostuvo que “Sonia quería tener algo carnal conmigo. Decía que me quería dar. Que Estefanía era una gorda y que ella quería ser mi esposa. Yo sólo la quería para el ministerio (religioso) y la llamaba hija para mantener distancia”.

Y agregó que “a veces venía a casa toda morotoneada. Defecaba y orinaba en el living de casa y le echaba la culpa al perro. Un día le agarró un ataque profético y quemó todas sus cosas. Después de un tiempo, con Estefanía nos dimos cuenta de que Sonia tenía una doble cara, al principio nos parecía buena persona”.

Por otro lado, Olivera se refirió a la denuncia de Molina de que la obligaba a comer excremento y comida para perros. “Yo hasta le llevaba sushi, a ella le encantaba y comíamos todos juntos. También, comíamos los huevitos de pascua con la cara de Los Simpson”.

En relación al estado de desnutrición que Molina presentaba cuando realizó la denuncia, Olivera dijo que “ella hacía ayunos voluntarios porque seguía al pastor Yiye Ávila, que propone no comer nada y tomar sólo líquidos”.

El acusado también expresó que todas las propiedades que Molina vendió fue para colaborar con la ONG y que nunca nadie la obligó a nada.

Por último, el pastor indicó que “Sonia tenía una doble cara y cuando no la veíamos le pegaba patadas a los perritos y después decía que ella no había sido. Incluso, una vez me quiso matar con una tijera”.

Para la fiscal el relato del acusado fue “inconsistente” y en las próximas horas, y después de escuchar a Estefanía Heit, pedirá la prisión preventiva ante la Justicia de Garantías.