Allanan el Hospital Penitenciario de Ezeiza para secuestrar la historia clínica de Etchecolatz

etchecolazBuscan documentos sobre la salud del represor, por posibles modificaciones en su peso que lo habrían beneficiado. La denuncia fue presentada por fiscales que detectaron diferencias entre lo informado por el Cuerpo Médicos Forense y los médicos del SPB.

Personal de Prefectura Naval Argentina y funcionarios judiciales participan de un allanamiento en el edificio del Hospital Penitenciario de Ezeiza con el objetivo de secuestrar la historia clínica y demás antecedentes médicos de Miguel Osvaldo Etchecolatz.
El procedimiento fue ordenado por el juez federal Ernesto Kreplak a partir de una presentación realizada esta semana por fiscales de la causa en la que pidieron investigar los datos sobre el peso del represor, y aseguraron que se podrían haber «falseado» las cifras para beneficiar su pedido de prisión domiciliaria.
Según pudo saber INFOCIELO, se buscará toda «constancia médica, y los libros de guardia, de trauma, de novedades y cualquier otro que de acuerdo a su reglamentación lleve ese Hospital» que informe sobre el estado de salud de Etchecolatz y de cuenta de los cambios en su peso. En el texto, el juez explica la urgencia del trámite «teniendo en cuenta que esa documentación se encuentra bajo la custodia de los propios médicos del Hospital Penitenciario Central sobre los que se cierne la sospecha de haber confeccionado informes ideológicamente falsos», y advierte sobre la necesidad de «obtenerla prontamente y preservarla de cualquier posible alteración o adulteración».
El expolicía inició semanas atrás una huelga de hambre y de acuerdo a los registros médicos, su peso se redujo en 6 kilos. Pero los datos no coinciden con los registros de meses atrás. En su denuncia, los fiscales generales Marcelo Molina y Hernán Schapiro y el fiscal ad hoc Juan Martín Nogueira, advirtieron que “podríamos encontrarnos ante una posible estafa a la administración de justicia a través de la falsedad ideológica de los informes remitidos a la causa por los funcionarios actuaciones».
Según consta en el expediente «a principios del mes de abril del corriente año el Cuerpo Médico Forense informó que Etchecolatz pesaba 67 kilos, y con fecha 25 de julio del mismo año los médicos del Hospital Penitenciario Central I de Ezeiza (SPF) informaron que su peso era de 73 kilos. A partir de ese día Etchecolatz inició una huelga de hambre y su peso, según los sucesivos informes confeccionados por los médicos de ese Hospital Penitenciario, descendió hasta los 65 kilos el 12 de agosto de 2016».
Los fiscales advirtieron además, que esos datos son de «importancia» ya que en base a los informes debieron elaborar su dictamen respecto al pedido de prisión domiciliaria del represor, dada su condición de salud, y explicaron que «podríamos encontrarnos ante una posible estafa a la administración de justicia a través de la falsedad ideológica de los informes médicos remitidos por el Servicio Penitenciario Federal».

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