Preocupación en Azul por el cierre de una fábrica que dejaría 150 trabajadores en la calle
Cerámica San Lorenzo presentó el martes pasado un preventivo de crisis en el Ministerio de Trabajo por lo que va a dejar de producir en las plantas que posee en esa ciudad bonaerense. Si bien está abierto el retiro voluntario, sindicatos del sector recomiendan no aceptar esta posibilidad y ya están en negociaciones para aminorar la situación.
Cerámica San Lorenzo presentó el martes pasado un preventivo de crisis en el Ministerio de Trabajo notificando que va a dejar de producir en dos plantas que posee en el Parque Industrial de Azul (Pida I).
La compañía de capitales extranjeros, que además tiene fábricas en San Luis, Puerto Madryn y San Juan, dejaría así en la calle a 150 empleados oriundos de esa localidad bonaerense.
Según afirmó el secretario general del Sindicato de Trabajadores Ceramistas de Azul, Hugo De Franchi, se trata de una medida irreversible. “Trataremos de aminorar esto que es extremadamente grave”, dijo el dirigente durante la asamblea con trabajadores que se realizó en la ciudad, según dio a conocer la prensa local.
En respuesta a la apertura de la posibilidad de un retiro voluntario que ya dio a conocer la empresa, el gremialista apeló a responder al conflicto de manera colectiva. “Les pedimos a los trabajadores que no salgan corriendo para agarrar el retiro voluntario. Este ha sido un golpe certero y al medio del mate”, agregó.
Por su parte, el titular del Sindicato de Ceramistas de Olavarría, Pedro Garay, se mostró en solidaridad con la situación que atraviesan 150 empleados azuleños, en declaraciones al portal Infoeme.
El sindicalista brindó detalles sobre la situación en base a las conversaciones que mantuvo con De Franchi e indicó que «es tan versátil el tema de la industria cerámica, que los trabajadores le aportan mucho trabajo agregado (…) y hay productos que en este momento en el mercado están saturados».
Respecto al accionar de la empresa, explicó “plantean un retiro voluntario, se meten dentro de un proceso preventivo de crisis y se hace difícil mantener los logros conseguidos» y afirmó que acompañarán en esta lucha a los compañeros que traviesan esta difícil situación.
Sobre el final, Garay se mostró esperanzado y adelantó «el sindicato está bien parado para tratar de que los trabajadores no hagan ningún acuerdo, que no vayan a hacer el acuerdo por su indemnización».
