Cada vez más lejos del debate de candidatos provinciales
Que sí, que no, que tal vez. Pareciera que los candidatos a gobernador de la provincia de Buenos Aires no participarán de un debate de cara a los comicios del domingo 25. Mientras los principales aspirantes opositores dieron el visto bueno, tal como sucedió en la disputa nacional, el oficialista, Aníbal Fernández, rechazó, por el momento, participar.
Los candidatos María Eugenia Vidal (Cambiemos) y Felipe Solá (UNA) instaron a Fernández a participar de una mesa de intercambio de propuestas para los próximos cuatro años. Pero el jefe de Gabinete se negó: «No participaré de una paparruchada», dijo.
En realidad, Fernández insistió que no recibió ningún llamado para participar de un debate que viene promocionando un canal de cable con asiento en la Plata, y dijo que no quiere “hacer un papelón”, como el de Sergio Massa que pidió «30 segundos de silencio por la ausencia de (Daniel) Scioli» durante la contienda presidencial.
No obstante, desde la producción del Canal QM Noticias, que organiza un debate entre Fernández, Solá y Vidal, sostuvieron que tomaron contacto en varias oportunidades con el Jefe de Gabinete, pero no lograron un compromiso para participar.
En este contexto, Vidal, quien principio había dicho que no se quería prestar a un debate para no querer “ser agredida” por sus rivales, ahora sí se mostró a favor del “enfrentamiento mediático”. Solá salió al cruce del kirchnerista y dijo que, de acuerdo con las encuestas, encabeza la intención de votos. “Al igual que Daniel Scioli, Aníbal Fernández arrugó. Desde mi lugar le pido que venga; si es un trámite, que se anime», lo desafió el dirigente que responde a Sergio Massa.
En tanto, Jaime Linares, de Progresistas, también está a favor de participar de un debate. El senador nacional sostuvo que “me parece una cosa buena, un derecho de la ciudadanía y debería ser obligatorio como en otras provincias”.
Finalmente, el candidato del Frente de Izquierda de los Trabajadores, Néstor Pitrola, todavía no se pronunció, pero se estima que no desestimaría la invitación en caso de que se avance en una discusión pública, al igual que lo hiciera Nicolás del Caño.
