A 39 años de la Noche de los Lápices, presentarán el boleto estudiantil
El sistema, que fue aprobado por la legislatura provincial en el mes de julio, se extenderá a los alumnos de todos los niveles educativos, de gestión pública y privada con aporte estatal.
El boleto educativo gratuito para los estudiantes de todos los niveles educativos de la provincia de Buenos Aires será presentado oficialmente la semana próxima, en el marco de la conmemoración de La Noche de los Lápices, perpetrada en septiembre de 1976 cuando diez alumnos secundarios que reclamaban por este beneficio en La Plata fueron secuestrados y torturados.
El boleto podrá ser utilizado por estudiantes que asistan a establecimientos públicos y de gestión privada con aporte estatal, durante los días hábiles del año escolar y para todas las actividades educativas, y servirá para el transporte ferroviario, fluvial y de colectivo de pasajeros urbano, suburbano e interurbano.
Una fuente gubernamental confirmó a Télam que la tarjeta será presentada la semana próxima y se informarán detalles operativos sobre su obtención y carga.
La ley, sancionada por la Legislatura provincial en el mes de julio, asigna a los alumnos de escuelas primarias y secundarias un cupo de 50 traslados mensuales interurbanos; y de 45 para estudiantes de nivel terciario y universitario.
La norma prevé que el boleto alcanzará además al traslado de residentes o practicantes y a los alumnos que deban desarrollar una actividad curricular fuera del establecimiento educativo. Y establece que la empresa deberá cubrir el seguro del usuario, igual que sucede con el resto de los pasajeros.
La puesta en marcha de este sistema supondrá un aporte de entre 150 y 200 millones de pesos por año de parte del Estado provincial.
La cacería de estudiantes de la UES
La noche del 16 de septiembre de 1976 se inició un operativo conjunto de efectivos policiales y del Batallón 601 de Ejército para capturar a nueve jóvenes que tenían entre 16 y 18 años.
Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro eran arrancados de sus domicilios durante esa jornada, en tanto el 17 los represores apresaban a Emilce Moler y Patricia Miranda, que estudiaba en el Colegio de Bellas Artes de La Plata.
Las víctimas eran militantes en su mayoría de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) que habían participado en la movilización que un año antes había conseguido la implementación del Boleto Estudiantil Secundario.
Cuatro días después era detenido Pablo Díaz, quien formaba parte de las Juventud Guevarista, un grupo vinculado al Partido Revolucionario de los Trabajadores.
Gustavo Calotti, que había terminado el secundario un año antes, cayó en cautiverio el 8 de septiembre, y se lo considera un sobreviviente de estos hechos, ya que padeció la tortura junto a estos jóvenes Todos fueron conducidos al centro clandestino de detención conocido como Arana, donde se los torturó durante semanas, y luego se los trasladó al Pozo de Banfield.
Moler y Díaz recuperaron la libertad tras permanecer dos años, entre cautivos y detenidos; Miranda también salió con vida de Arana, la trasladaron al Pozo de Quilmes y finalmente quedó alojada en la cárcel de Villa Devoto, a disposición del Poder Ejecutivo hasta marzo de 1978.
El resto de estos estudiantes secundarios permanecen aún desaparecidos y componen la nómina de 232 de adolescentes secuestrados durante la última dictadura cívico militar.
