«Basta papá, no le pegués más a mi mamá»

farréDos empleadas que trabajaron en la casa del empresario contaron detalles de episodios de violencia que fueron anteriores al crimen.

Dos empleadas que trabajaron en la casa de Fernando Farré, acusado de asesinar a su esposa Claudia Schaefer, contaron detalles de episodios de violencia que fueron anteriores al crimen. Incluso narraron, que los hijos del matrimonio presenciaban esos hechos y que en una ocasión, le suplicaban a su padre para que dejara de golpear a Schaefer.

«Basta papá. No le pegues más a mamá», le pidió uno de los nenes al empresario. Según contaron las mujeres la mujer tenía que ir a trabajar y Farré le quitó el celular, ella lo quiso recuperar, Farré la empujó contra un sillón y le puso la rodilla en la base del cuello.

Este ataque incluso fue anterior a otro que la mujer denunció el 2 de agosto pasado en la Oficina de Violencia de Género de la Corte de Suprema de Justicia (OVD).

Según expresaron en la fiscalía de Pilar las dos empleadas, María y Mónica, Farré era una persona violenta, que siempre las trataba mal a ellas y también a su esposa, según informó el diario La Nación.

Con el testimonio que portaron las empleadas, de 18 y 32 años, y los detalles que contaron sobre la convivencia del matrimonio, la Justicia determinó que Schaefer era una mujer golpeada.

Una de las mujeres contó que Schaefer y Farré no compartían el dormitorio, y la mujer dormía en la cama que está debajo de la de su hija.

Tanto Mónica como María afirmaron que muchas de las discusiones que tuvo la pareja, algunas con agresión física, fueron presenciadas por sus hijos. Por eso, los investigadores judiciales no descartan la posibilidad de que los menores sean convocados a declarar como testigos en una cámara Gesell.