Docentes anunciaron que las clases no comenzarán el 25 de febrero
La presidente de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, explicó que la medida de fuerza se llevará a cabo en caso de que las autoridades educativas, encabezadas por la ministra Nora De Lucía, sigan evitando dar “respuestas concretas” a los reclamos del sector.
En un congreso extraordinario, los maestros de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) decidieron este miércoles no iniciar las clases el próximo 25 de febrero ante “la falta de respuestas” de la Dirección General de Cultura y Educación y del Ministerio de Trabajo bonaerense.
“Este era un planteo que ya venían haciendo los docentes y, ante la falta de respuestas concretas a nuestras demandas, los congresales decidieron votar el no inicio de clases para el 2013, siempre que no sean atendidos los reclamos de los educadores”, indicó la presidente de la FEB, Mirta Petrocini.
La dirigente gremial recordó que el sector pide a la ministra de Educación, Nora de Lucía, y a su par de Trabajo, Oscar Cuartango, “la discusión de un incremento salarial, que se regularice la situación de los docentes que están percibiendo de forma parcial e irregular sus haberes, la eliminación del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores y la universalización de las Asignaciones Familiares”
Los maestros también reclaman que “se efectivicen miles de Premios Jubilatorios atrasados y se dé respuesta a problemas de infraestructura, comedores escolares y transporte”.
Una medida similar podría ser decidida en los próximos días por el resto de los sindicatos del Frente Gremial, que el pasado 22 y 23 de noviembre realizaron un paro de 48 horas y, en ese marco, advirtieron sobre la posibilidad de frenar el comienzo de las clases en 2013.
«Si seguimos en este estado actual de cosas, evidentemente corre riesgo el inicio del ciclo lectivo», había advertido en esa oportunidad el titular de SUTEBA, Roberto Baradel, al sostener que «no hay argumentos que ameriten no pagarle el salario a los docentes” y desconocer la necesidad de una reapertura de las paritarias.
