«Es un año lleno de oportunidades para decidir el destino del país», aseguró Kicillof

kicillof onuEl ministro de Economía y primer precandidato diputado nacional por el Frente para la Victoria en el distrito porteño señaló la «enorme responsabilidad» que tienen los dirigentes, pero también la gente, «de elegir» a sus gobernantes.

El ministro de Economía y primer precandidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria (FPV) en el distrito porteño, Axel Kicillof, afirmó hoy que 2015 «es un año lleno de oportunidades para decidir el destino de la Ciudad de Buenos Aires y del país», y señaló la «enorme responsabilidad» que tienen los dirigentes, pero también la gente, «de elegir» a sus gobernantes.

«Es un año lleno de oportunidades para decidir el destino del país. Hace ocho años que la ciudad tiene el mismo proyecto, y lo mismo sucede a nivel nacional. Se están decidiendo muchas cosas muy importantes para la ciudad y para el país», reflexionó Kicillof, que votó en la escuela 27 Petronila Rodríguez, ubicada en Andonaegui 1532, en Villa Urquiza, a las 10.30.

El funcionario nacional llegó al establecimiento caminando por la calle Andonaegui desde la esquina de Hamburgo y lo hizo acompañado por su esposa y sus dos hijos menores de edad.

Ante una pregunta de los periodistas evaluó como «interesante» la campaña proselitista y afirmó que hoy era una jornada para «reflexionar y votar con conciencia, responsabilidad y alegría», al tiempo que recordó «la vuelta a la democracia, en 1983», que marcó el inicio del ciclo de votaciones en democracia.

Según dijo, tras la votación iba a almorzar en familia, y luego iría al búnker para reunirse con compañeros del Frente para la Victoria, ya que -agregó- «no deja de ser un domingo, un día para pasar en familia».

Consideró que los dirigentes tienen «una enorme responsabilidad» de gestión, pero la gente tiene la misma responsabilidad «de elegir», y planteó: «Qué los argentinos decidan».

La llegada del titular de la cartera de Hacienda a la escuela para emitir su voto produjo que muchos vecinos se acercaran a saludarlo, en particular los más jóvenes, sacarse selfies y firmar autógrafos.

En este sentido, el ministro admitió: «Que los chicos se acerquen y se quieran sacar fotos conmigo me emociona, es una gran alegría» y destacó que «esto ocurre a pesar que desde algunos medios mi cara está asociada a todo lo malo que se te pueda ocurrir «.

Respecto de la campaña por las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, Kicillof estimó que «sin violar la veda, se puede decir que quedó claro que hay dos propuestas en la Capital Federal como en el país».

«Por todas las elecciones que hay, éste es un año lleno de oportunidades para decidir el futuro de la Argentina», remarcó.

Dijo también que «si bien está agitada la cuestión electoral yo hasta el 10 de diciembre soy el ministro de Economía con Cristina Fernández de Kirchner y es a eso a lo que aboco todo el día» y aseguró que «si soy electo voy a asumir, porque para eso me presento».

Acerca de la situación económica, el precandidato a diputado nacional por el kirchnerismo adujo que «el año pasado los responsables de los pronósticos de la economía hablaban de una sensación térmica que difería mucho del clima que sentíamos» y resaltó que «la verdad estamos acá y la gente está tranquila, contenta».

«Ahora vienen las vacaciones de invierno y me dicen que las reservas están que explotan en todos los destinos turísticos del país, porque la gente puede viajar ahora en avión por el país», señaló.

Al respecto, el funcionario nacional subrayó que «si uno compara con 2014 con lo que nos decía el pronóstico del clima económico había una sensación térmica espantosa, y después uno salía a la calle y no eso no era lo que pasaba».

«Hablaban de despidos, suspensiones, cierres masivos, un desastre con el dólar y las reservas. En síntesis, todo era malo: primero iba a llover, después iba a nevar, luego nos íbamos a morir de calor, todo era un desastre, pero después no pasó», remarcó.

Por último, el ministro consideró que «los argentinos estamos aprendiendo a que hay realidades creadas en la Argentina, la región y en el mundo que después no coinciden con lo que realmente pasa».