“Lo único que quiero es justicia, que los responsables se pudran en la cárcel”
SANTA FE – El cuerpo de Chiara Páez, de 14 años, fue hallado en el patio de la casa del novio, principal sospechoso del crimen. La autopsia determinó que estaba embarazada y la asesinaron a golpes. “Le desfiguraron la cara. Es terrible”, contó Fabio Páez y aseguró que “esto un chico solo no lo puede hacer, desde ningún punto de vista”.
El padre de Chiara Páez, la adolescente asesinada en la ciudad santafesina de Rufino, involucró hoy a la familia del joven detenido por el crimen.
“Esto un chico solo no lo puede hacer, desde ningún punto de vista. Fue un grupo de personas. La familia está involucrada en el asesinato”, dijo al canal CN23 y agregó que “lo único que quiero es justicia, que (los responsables) se pudran en la cárcel, como tiene que ser”.
Chiara, tenía 14 años y era buscada desde este fin de semana. La hallaron enterrada en el patio de la casa de su novio, de 16 años, quien quedó a disposición del juez de Menores de Venado Tuerto, Javier Prado.
Por el hecho, la Justicia dispuso además la detención de la madre del adolescente, los abuelos y otro hombre que también vive en la casa donde fue hallado el cadáver y que sería la pareja de la madre.
La autopsia realizada al cuerpo reveló que Chiara presentaba un embarazo de muy reciente data y que fue asesinada a golpes en el rostro y en la cabeza.
“Le desfiguraron la cara. Es terrible. Para cualquier ser humano. Es una cosa que no tiene nombre”, expresó indignado el padre de la víctima.
El caso comenzó la madrugada del domingo, cuando Chiara fue vista por última vez tras participar de una reunión de amigas.
«Lo último que supimos fue que había estado con sus amigas y que después se fue a ver a su novio. Desde entonces perdimos todo tipo de contacto», dijo esta mañana Lorena, una de las tías de Chiara.
Desde entonces, su familia comenzó a buscarla y realizó la denuncia en la comisaría de la zona. La Justicia ordenó luego un rastrillaje con la utilización de perros adiestrados y éstos marcaron la casa del novio, en la calle San Martín al 800, donde finalmente se encontró el cuerpo de la adolescente, enterrado en un patio.
Casi al mismo tiempo, el padre biológico del menor, un efectivo de la policía de Santa Fe que presta servicios en la comisaría de Rufino, entregó a su hijo ante la sospecha de que había sido el autor del hecho.
Fuentes cercanas al fiscal Mauricio Clavero, quien se encuentra a cargo de la investigación, estimaron que “por la contextura física de la víctima y por el lugar donde ocurrió el crimen, es prácticamente imposible que una sola persona pueda haber hecho esto”.
“Al chico le habíamos tomado cuatro declaraciones y siempre había mantenido el mismo discurso, pero había algo que no nos cerraba, por eso volvimos a empezar a investigar por el lado del muchacho hasta que los perros de la policía de Rosario, los mismos que trabajaron el año pasado en la tragedia de la calle Salta, marcaron el lugar. Después el chico se quebró y confesó», agregó el investigador consultado.
