La oposición pone en juego la mayoría de las bancas que se renovarán en diciembre
Los bloques opositores en el Senado de la Nación arriesgarán más de la mitad de las bancas que se renuevan en las elecciones generales de octubre, obtenidas durante los comicios de 2009, signados por el conflicto entre el gobierno nacional y las patronales agropecuarias por la vigencia de las retenciones móviles a las exportaciones de granos.
De los 24 escaños que deberán renovarse en esta oportunidad, 15 pertenecen al radicalismo, al peronismo disidente y a la centroizquierda, y sólo nueve son kirchneristas o aliados del oficialismo.
Debido a que el Senado renueva a sus integrantes por tercios cada dos años, los legisladores que terminan sus mandatos ingresaron al Congreso un año después del conflicto por la Resolución 125 que, entre otras consecuencias, produjo el quiebre de la denominada Concertación Plural y que el vicepresidente radical Julio Cobos votara contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y se pasara a la oposición.
En este turno, se pondrán en juego las bancas que pertenecen a Córdoba, Santa Fe, Catamarca, Chubut, Corrientes, La Pampa, Mendoza y Tucumán.
En todas ellas, la oposición había logrado introducir, como mínimo, un senador, y en algunos casos hasta los tres legisladores en disputa.

