Polémica por controles de alcoholemia antes de ingresar a los boliches
La decisión del gobierno bonaerense de instrumentar una experiencia piloto de control de alcoholemia en el ingreso a los boliches, generó la reacción de un diputado radical que cuestionó que mientras la administración Scioli avanza con esa idea, el Senado no trata una iniciativa similar que se aprobó en octubre en la Cámara de Diputados,
Quien presentó el proyecto fue el titular del bloque de la UCR Walter Carusso, quien se quejó de que la Cámara alta no transforme en ley su propuesta.
Concretamente, el proyecto de Carusso propone que el Ejecutivo deberá realizar, por sí o juntamente con los municipios, controles sistemáticos de medición alcoholemia “tendientes a desalentar e impedir el acceso, egreso y permanencia a lugares públicos del ámbito privado, de personas en estado de ebriedad”.
Asimismo, plantea que los controles de alcoholemia incluirán también al personal que realiza actos, ejecuta obras o presta servicios en los lugares mencionados”.
“Para ello se utilizarán alcoholímetros que brinden resultados inmediatos que no puedan ser adulterados manualmente”, plantea el proyecto de Carusso.
El diputado propuso en ese sentido que si existiere intoxicación alcohólica, el intoxicado “deberá ser enviado al puesto sanitario más próximo donde quedará internado para su tratamiento por el período que determinen los médicos tratantes para su recuperación”. Y añade que “si el asistido fuere menor de dieciocho años, se dará aviso en forma inmediata a los padres, tutores o responsables legales del menor”.
Al igual que Carusso, la Provincia plantea avanzar con esa medida “en sintonía con las acciones dispuestas para velar por la salud de los menores”, se indicó.
