«Desde hace más de veinte horas estamos sin luz»
Vecinos de Lomas de Zamora y Almirante Brown aseguran que no cuentan con el servicio eléctrico y no atienden sus reclamos.
Desde hace unos días que los cortes de luz en distintos puntos de la región se hacen sentir. Es que, las altas temperaturas (ayer llegó a los 33 grados y el lunes a 35) generan mal funcionamiento en el servicio, y los más afectados son los vecinos.
Comerciantes del centro de Lomas y Rafael Calzada indicaron que desde hace más de veinte horas que no cuentan con el servicio eléctrico y que al realizar el reclamo, no obtienen respuesta por parte de la empresa.
Las fallas constantes provocaron la ira de los usuarios afectados y comerciantes. Desde hace dos semanas, las fallas se han convertido en eje de las conversaciones entre vecinos, que descreen del plan de obras anunciado.
“Es increíble, hace calor y te cortan la luz. Los de Edesur no tienen vergüenza”, advierte un hombre de unió 60 años en la parada del colectivo sobre la avenida Meeks, en Lomas. “Cuando llueve, nos inundamos. Cuando hace calor, se nos corta la luz, y cuando hace frío, se nos corta el gas”, fue el reclamo del titular de la Cámara de Comercio de Almirante Brown, Horacio Salgueiro.
Lomas de Zamora, Temperley y Turdera sufrieron lunes y martes cortes que llegaron a extenderse por dos horas. En Burzaco, la situación es peor ya que, según la denuncia de usuarios, la falta de suministro superaba las 12 horas, al igual que en Lanús.
“Edesur no te dice nada, que en cinco horas vuelve, que una cuadrilla va a ir a verificar la zona, que están trabajando para mejorar el servicio… la misma cantaleta de siempre”, criticó una vecina de Burzaco, que –de todos modos- celebró la mejora en comparación con otros años. “Hace dos años, en esta época ya habíamos estado sin luz dos días enteros”, recordó.
Adrogué, en tanto, sufrió dos cortes que se extendieron por varias horas y provocaron más de un dolor de cabeza. El anterior se había registrado el 19 de diciembre, en vísperas de Navidad, época en la que comerciantes esperan vender en grandes cantidades. Ese día, las persianas metálicas debieron bajarse porque no había forma de vender. Algunos paliaron la situación con grupos electrógenos, pero la mayoría optó por esperar un rato, por si volvía la luz, y cerraron. Lo mismo sucedió el 29, ya cerrando el año con la preocupación sobre ¿cómo será el verano?
